Levítico
1
1 Yahveh llamó a Moisés y le habló así desde la Tienda del Encuentro:
2 Habla a los israelitas y diles: Cuando alguno de vosotros presente a Yahveh
una ofrenda, podréis hacer vuestras ofrendas de ganado, mayor o menor.
3 Si su ofrenda es un holocausto de ganado mayor ofrecerá un macho sin
defecto; lo ofrecerá a la entrada de la Tienda del Encuentro, para que sea
grato ante Yahveh.
4 Impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y le será aceptada para
que le sirva de expiación.
5 Inmolará el novillo ante Yahveh; los hijos de Aarón, los sacerdotes,
ofrecerán la sangre y la derramarán alrededor del altar situado a la entrada
de la Tienda del Encuentro.
6 Desollará después la víctima y la descuartizará;
7 los hijos de Aarón, los sacerdotes, pondrán fuego sobre el altar y
colocarán leña sobre el fuego;
8 luego, los hijos de Aarón, los sacerdotes, dispondrán las porciones, la
cabeza y el sebo, encima de la leña colocada sobre el fuego del altar.
9 El lavará con agua las entrañas y las patas y el sacerdote lo quemará
todo en el altar. Es un holocausto, un manjar abrasado de calmante aroma par
Yahveh.
10 Si su ofrenda es de ganado menor, de corderos o cabras, para holocausto,
ofrecerá un macho sin defecto.
11 Lo inmolará al lado septentrional del altar ante Yahveh, y los hijos de
Aarón los sacerdotes, derramarán la sangre alrededor del altar.
12 Luego, lo despedazará en porciones, y el sacerdote las dispondrá, con la
cabeza y el sebo, encima de la leña colocada sobre el fuego del altar.
13 Lavará él con agua las entrañas y las patas, y el sacerdote lo ofrecerá
todo y lo quemará en el altar. Es un holocausto, un manjar abrasado de
calmante aroma para Yahveh.
14 Si su ofrenda a Yahveh es un holocausto de aves, presentará como ofrenda
tórtolas o pichones.
15 El sacerdote la ofrecerá en el altar, descervigará su cabeza y la
quemará en el altar; su sangre será exprimida contra la pared del altar.
16 Quitará entonces el buche con las plumas y los arrojará al lado oriental
del altar, al lugar donde se echan las cenizas.
17 Abrirá el ave entre las alas, sin llegar a partirla; y la quemará en el
altar, encima de la leña colocado sobre el fuego. Es un holocausto, un manjar
abrasado de calmante aroma para Yahveh.
Levítico 2
1 Cuando alguien ofrezca a Yahveh una oblación, su ofrenda consistirá en
flor de harina, sobre la que derramará aceite y pondrá incienso.
2 La llevará a los hijos de Aarón, a los sacerdotes; tomará un puñado de
la harina con aceite y todo el incienso; el sacerdote lo quemará en el altar
como memorial, manjar abrasado de calmante aroma para Yahveh.
3 El resto de la oblación será para Aarón y para sus hijos, como porción
sacratísima del manjar abrasado para Yahveh.
4 Cuando ofrezcas una oblación de pasta cocida al horno, será de flor de
harina en panes ázimos amasados con aceite, o en tortas ázimas untadas en
aceite.
5 Si tu ofrenda es una oblación preparada en la chapa, ha de ser de flor de
harina, amasada con aceite, sin levadura.
6 La partirás en trozos y encima derramarás aceite. Es una oblación.
7 Si tu ofrenda es una oblación preparada en cazuela, se hará de flor de
harina con aceite.
8 La oblación que ha sido preparada con estas cosas, se la llevarás a
Yahveh. Será presentada al sacerdote, quien la llevará al altar.
9 El sacerdote reservará parte de la oblación como memorial y lo quemará en
el altar, como manjar abrasado de calmante aroma para Yahveh.
10 El resto de la oblación será para Aarón y para sus hijos, como porción
sacratísima del manjar abrasado de Yahveh.
11 Toda la oblación que ofrezcáis a Yahveh será preparada sin levadura,
pues ni de fermento ni de miel quemaréis nada como manjar abrasado para
Yahveh.
12 Sí que los podréis ofrecer como ofrenda de primicias, pero no subirán al
altar como sacrificio de calmante aroma.
13 Sazonarás con sal toda oblación que ofrezcas; en ninguna de tus
oblaciones permitirás que falte nunca la sal de la alianza de tu Dios; en
todas tus ofrendas ofrecerás sal.
14 Si ofreces a Yahveh una oblación de primicias ofrecerás, como oblación
de tus primicias, espigas tostadas al fuego o grano tierno majado.
15 Derramarás sobre ella aceite y le echarás además incienso; es una
oblación.
16 El sacerdote quemará, como memorial de la misma, parte del grano majado y
del aceite, con todo el incienso, como manjar abrasado para Yahveh.
Levítico 3
1 Si su ofrenda es un sacrificio de comunión, si lo que ofrece es vacuno,
macho o hembra, ofrecerá ante Yahveh una res sin defecto.
2 Impondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda y la inmolará en la entrada
de la Tienda del Encuentro. Luego los hijos de Aarón, los sacerdotes,
derramarán la sangre alrededor del altar.
3 El ofrecerá parte del sacrificio de comunión como manjar abrasado para
Yahveh: el sebo que cubre las entrañas y todo el que hay sobre las mismas;
4 los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos; y el resto que
cubre el hígado; quitará todo este sebo junto con los riñones.
5 Los hijos de Aarón lo quemarán en el altar encima del holocausto que está
sobre la leña, que está encima del fuego. Será un manjar abrasado de
calmante aroma para Yahveh.
6 Si su ofrenda de sacrificio de comunión para Yahveh es de ganado menor,
macho o hembra, ofrecerá una res sin defecto.
7 Si ofrece como ofrenda un cordero, lo presentará ante Yahveh,
8 impondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda y la inmolará ante la
Tienda del Encuentro; los hijos de Aarón derramarán la sangre alrededor del
altar.
9 El ofrecerá, de este sacrificio de comunión, el sebo, como manjar abrasado
para Yahveh: el rabo entero que se cortará desde la rabadilla; el sebo que
cubre las entrañas y todo el que hay sobre las mismas;
10 los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos, y el resto que
cubre el hígado; quitará todo este sebo junto con los riñones.
11 El sacerdote lo quemará en el altar como alimento, manjar abrasado para
Yahveh.
12 Si su ofrenda consiste en una cabra, la presentará ante Yahveh,
13 impondrá la mano sobre su cabeza y la inmolará ante la Tienda del
Encuentro; los hijos de Aarón derramarán su sangre alrededor del altar.
14 Presentará de ella como ofrenda suya, manjar abrasado para Yahveh: el sebo
que cubre las entrañas y todo el que hay sobre las mismas;
15 los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos; y el resto que
cubre el hígado; quitará todo este sebo junto con los riñones.
16 El sacerdote lo quemará en el altar como alimento, manjar abrasado de
calmante aroma para Yahveh. Toda la grasa perpetua de generación en
generación, dondequiera que habitéis: no comeréis nada de grasa ni de
sangre.
Levítico 4
1 Yahveh habló así a Moisés:
2 Habla a los israelitas y diles: Si alguien peca por inadvertencia contra
cualquiera de los mandamientos de Yahveh sobre lo que no se debe hacer y
comete una de estas acciones prohibidas:
3 Si el que peca es el sacerdote ungido, haciendo culpable al pueblo, entonces
ofrecerá a Yahveh por el pecado que ha cometido un novillo sin defecto, como
sacrificio por el pecado.
4 Llevará el novillo a la entrada de la tienda del Encuentro ante Yahveh,
impondrá la mano sobre la cabeza del novillo y lo inmolará ante Yahveh.
5 El sacerdote ungido tomará parte de la sangre del novillo y la llevará a
la Tienda del Encuentro.
6 El sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará con ella siete veces
ante Yahveh frente al velo del Santuario.
7 El sacerdote pondrá parte de la sangre en los cuernos del altar del
incienso aromático ante Yahveh en la Tienda del Encuentro, y verterá toda la
sangre del novillo al pie del altar de los holocaustos que se encuentra a la
entrada de la Tienda del Encuentro.
8 De todo el sebo del novillo sacrificado por el pecado, reservará el sebo
que cubre las entrañas y todo el que hay sobre las mismas;
9 los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos, y el resto que
cubre el hígado; quitará todo este sebo junto con los riñones, -
10 todo como lo reservado del novillo del sacrificio de comunión - y el
sacerdote lo quemará sobre el altar de los holocaustos.
11 La piel del novillo, toda su carne, con su cabeza y sus patas, sus
entrañas con los excrementos,
12 el novillo entero, lo sacará fuera del campamento, a un lugar puro, al
vertedero de las cenizas. Lo quemará con fuego de leña; será quemado en el
vertedero de las cenizas.
13 Si toda la comunidad de Israel peca por inadvertencia, haciendo cualquiera
de las cosas prohibidas por los mandamientos de Yahveh, haciéndose así
culpable, quedando el hecho oculto a los ojos de la asamblea;
14 en cuanto llegue a saberse el pecado cometido en ella, la asamblea
ofrecerá un novillo en sacrificio por el pecado. Lo llevarán ante la Tienda
del Encuentro;
15 los ancianos de la comunidad impondrán las manos sobre la cabeza del
novillo ante Yahveh y se inmolará el novillo ante Yahveh.
16 Luego, el sacerdote ungido llevará parte de la sangre del novillo a la
Tienda del Encuentro;
17 el sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará siete veces ante
Yahveh frente al velo.
18 Pondrá parte de la sangre en los cuernos del altar que se halla ante
Yahveh en la Tienda del Encuentro, y derramará el resto de la sangre al pie
del altar de los holocaustos, situado a la entrada de la Tienda del Encuentro.
19 Reservará todo el sebo del novillo y lo quemará en el altar,
20 haciendo con este novillo como con el novillo del sacrificio por el pecado.
Lo mismo hará con él. Así el sacerdote hará expiación por ellos y se les
perdonará.
21 Sacará el novillo fuera del campamento y lo quemará como el novillo
anterior. Este es el sacrificio por el pecado de la asamblea.
22 Si es un príncipe el que ha pecado, haciendo por inadvertencia cualquiera
de las cosas prohibidas por los mandamientos de Yahveh su Dios, haciéndose
así culpable;
23 si se le advierte del pecado cometido, llevará como ofrenda un macho
cabrío sin defecto.
24 Impondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo inmolará en el
lugar donde se inmola el holocausto ante Yahveh. Es un sacrificio por el
pecado.
25 El sacerdote mojará su dedo en la sangre de la víctima, untará los
cuernos del altar de los holocaustos y derramará la sangre al pie del altar
de los holocaustos.
26 Quemará todo el sebo en el altar como el sebo del sacrificio de comunión.
El sacerdote hará así la expiación por él, por su pecado, y se le
perdonará.
27 Si uno cualquiera del pueblo de la tierra peca por inadvertencia haciendo
algo prohibido por los mandamientos de Yahveh, haciéndose así culpable;
28 si se le advierte del pecado cometido, presentará como ofrenda por el
pecado cometido una cabra sin defecto.
29 Impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la inmolará en el mismo
lugar de los holocaustos.
30 El sacerdote mojará su dedo en la sangre, untará los cuernos del altar de
los holocaustos, y derramará toda la sangre al pie del altar.
31 Separará todo el sebo de la víctima, como se separa el sebo de un
sacrificio de comunión, y el sacerdote lo quemará en el altar como calmante
aroma para Yahveh. El sacerdote hará así expiación por él y se le
perdonará.
32 Si lleva un cordero como ofrenda suya por el pecado, sea lo que lleve una
hembra sin defecto;
33 impondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la inmolará como
sacrificio por el pecado en el lugar donde se inmola el holocausto.
34 El sacerdote mojará su dedo en la sangre de la víctima y untará los
cuernos del altar de los holocaustos, y derramará toda la sangre al pie del
mismo altar.
35 Separará todo el sebo de la víctima, como se separa el sebo del cordero
del sacrificio de comunión, y el sacerdote lo quemará en el altar, junto con
los manjares abrasados de Yahveh. El sacerdote hará expiación por él, por
el pecado cometido, y se le perdonará.
Levítico 5
1 Si alguien peca en uno de estos casos: Uno ha oído la fórmula
conjuratoria, y es testigo, porque lo ha visto u oído, y no lo declara y se
carga así con su iniquidad;
2 o bien, uno toca cualquier cosa impura, sea el cadáver de una fiera impura,
o el de ganado impuro o el de un bicho impuro, y, aun sin darse cuenta, se
hace así él mismo impuro y culpable;
3 o bien, uno toca cualquiera de las inmundicias humanas con que puede
contaminarse, sin darse cuenta; y, saberlo, se hace culpable;
4 o bien, uno pronuncia con los labios sin darse cuenta un juramento favorable
o desfavorable, en cualquiera de las cosas que el hombre suele jurar y, al
saberlo, se hace culpable de ello;
5 el que es culpable en uno de estos casos confesará aquello en que ha
pecado,
6 y como sacrificio de reparación por el pecado cometido, llevará a Yahveh
una hembra de ganado menor, oveja o cabra, como sacrificio por el pecado. Y el
sacerdote hará por él expiación de su pecado.
7 Cuando sus recursos no alcancen para una res menor, presentará a Yahveh,
como sacrificio de reparación por su pecado, dos tórtolas o dos pichones,
uno como sacrificio por el pecado y otro en holocausto.
8 Los llevará al sacerdote, quien ofrecerá primero el que se destina al
sacrificio por el pecado. Con las uñas descervigará la cabeza junto a la
nuca sin arrancarla.
9 Rociará con sangre de la víctima el lateral del altar, y el resto de la
sangre será exprimida al pie del altar. Es un sacrificio por el pecado.
10 Con el segundo hará un holocausto, conforme a la norma. El sacerdote le
hará así expiación por el pecado cometido y le será perdonado.
11 Si no le alcanza para dos tórtolas o dos pichones, presentará, como
ofrenda suya por haber pecado, una décima de medida de flor de harina como
sacrificio por el pecado. No añadirá aceite, ni echará sobre ella incienso,
porque es sacrificio por el pecado.
12 La llevará al sacerdote; y el sacerdote, tomando de ella un puñado como
memorial, lo quemará en el altar, junto con los manjares que se abrasan para
Yahveh. Es un sacrificio por el pecado.
13 El sacerdote hará expiación por él, a causa del pecado que cometió en
cualquiera de aquellos casos, y se le perdonará. El sacerdote tendrá su
parte como en la oblación.
14 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
15 Si alguien comete una prevaricación pecando por inadvertencia contra los
derechos sagrados de Yahveh, ofrecerá a Yahveh, como sacrificio de
reparación, un carnero del rebaño, sin defecto, valorado en siclos de plata,
en siclos del Santuario, como sacrificio de reparación.
16 Resarcirá lo que defraudó pecando contra los derechos sagrados, y
añadirá un quinto más, y se lo dará al sacerdote. El sacerdote hará por
él la expiación con el carnero del sacrificio de reparación; y se le
perdonará.
17 Si alguien peca sin darse cuenta, haciendo algo prohibido por los
mandamientos de Yahveh, se hace culpable y cargará con su iniquidad.
18 Llevará al sacerdote, como sacrificio de reparación, un carnero del
rebaño, sin defecto, según su valoración; y el sacerdote hará expiación
por él a causa del error que cometió sin darse cuenta, y se le perdonará.
19 Es un sacrificio de reparación, pues era ciertamente culpable ante Yahveh.
20 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
21 Si uno peca y comete una prevaricación contra Yahveh engañando a su
prójimo acerca de un depósito o de un objeto confiado a sus manos, o de algo
robado, o bien oprimiendo a su prójimo violentamente,
22 o si halla un objeto perdido y lo niega, o jura en falso acerca de
cualquiera de las cosas en que el hombre suele pecar;
23 cuando así peca, haciéndose culpable, devolverá lo robado, o lo exigido
con violencia, o el depósito que se le confió, o la cosa perdida que halló,
24 o todo aquello sobre lo cual juró en falso. Lo restituirá íntegramente,
añadiendo un quinto más, y lo devolverá a quien lo poseía en el día en
que se hizo culpable.
25 Entregará para Yahveh su sacrificio de reparación: un carnero del
rebaño, sin defecto, según su valoración, como sacrificio de reparación
ante el sacerdote.
26 El sacerdote hará por él la expiación delante de Yahveh, y será
perdonado en cualquiera de los casos en que fuera culpable.
Levítico 6
1 Habló así Yahveh a Moisés:
2 Da esta orden a Aarón y a sus hijos: Esta es la ley del holocausto. (Este
es el holocausto que estará sobre el fuego encendido, sobre el altar, toda la
noche hasta la mañana, y que el fuego del altar mantendrá encendido.)
3 El sacerdote se vestirá su túnica de lino y cubrirá su cuerpo con
calzones de lino. Sacará las cenizas a que el fuego haya reducido las grasas
del holocausto sobre el altar y las depositará junto al altar.
4 Después se quitará los vestidos y se pondrá otros para llevar las cenizas
fuera del campamento a un lugar puro.
5 Arderá el fuego sobre el altar sin apagarse; el sacerdote lo alimentará
con leña todas las mañanas, colocará encima el holocausto y sobre él
quemará el sebo de los sacrificios de comunión.
6 Fuego permanente arderá sobre el altar sin apagarse.
7 Esta es la ley de la oblación: Los hijos de Aarón la presentarán delante
de Yahveh, frente al altar;
8 uno de ellos tomará de la oblación un puñado de flor de harina (con su
aceite, y todo el incienso que se añade a la oblación), y lo quemará en el
altar, en memorial, como calmante aroma para Yahveh.
9 Aarón y sus hijos comerán lo que quede de ella; debe comerse sin levadura,
en lugar santo. Han de comerlo en el atrio de la Tienda del Encuentro.
10 No se la cocerá con levadura: es la porción que yo les doy de los
manjares que se abrasan para mí. Es cosa sacratísima, como el sacrificio por
el pecado y como el sacrificio de reparación.
11 Todos los varones de los hijos de Aarón podrán comer de ello. Es ley
perpetua para vuestros descendientes, relativa a los manjares que se abrasan
para Yahveh. Todo cuanto los toque quedará consagrado.
12 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
13 Esta es la ofrenda que Aarón y sus hijos ofrecerán a Yahveh el día de su
unción: una décima de medida de flor de harina, como oblación perpetua, la
mitad por la mañana, y la mitad por la tarde.
14 Será preparada con aceite en la sartén; la ofrecerás bien frita y la
presentarás partida en trozos como una oblación, como calmante aroma para
Yahveh.
15 También la ofrecerá el sacerdote ungido que le suceda de entre sus hijos.
Es decreto perpetuo. La oblación será totalmente quemada para Yahveh.
16 Cualquier oblación de sacerdote será total; no se podrá comer.
17 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
18 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Esta es la ley del sacrificio por el
pecado: En el lugar donde se inmola el holocausto, delante de Yahveh, será
inmolada también la víctima por el pecado. Es cosa sacratísima.
19 La comerá el sacerdote que ofrece la víctima por el pecado. Será comida
en lugar santo, en el atrio de la Tienda del Encuentro.
20 Todo cuanto toque esta carne quedará consagrado y, si su sangre salpica
los vestidos, lavarás en lugar santo la parte salpicada.
21 La vasija de barro en que haya sido cocida se romperá; y si ha sido cocida
en vasija de bronce, ésta se fregará y lavará con agua.
22 Todos los varones de entre los sacerdotes podrán comer de ella. Es cosa
sacratísima.
23 Pero no se comerá ninguna víctima ofrecida por el pecado, cuya sangre
haya sido introducida en la Tienda del Encuentro para hacer la expiación en
el Santuario: será consumida por el fuego.
Levítico 7
1 Esta es la ley del sacrificio de reparación: Es cosa sacratísima.
2 En el lugar donde inmolan el holocausto inmolarán la víctima de
reparación, y su sangre se derramará sobre todos los lados del altar.
3 Se ofrecerá todo el sebo de la víctima: el rabo y el sebo que cubre las
entrañas;
4 los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos, y el resto que
cubre el hígado; se quitará todo este sebo junto con los riñones.
5 El sacerdote lo quemará sobre el altar como manjar abrasado para Yahveh. Es
un sacrificio de reparación.
6 Podrán comerlo todos los varones de entre los sacerdotes; se comerá en
lugar sagrado. Es cosa sacratísima.
7 El sacrificio por el pecado es como el sacrifico de reparación: tienen la
misma ley. La víctima pertenece al sacerdote que hace la expiación con ella.
8 El sacerdote que ofrece el holocausto de una persona se quedará con la piel
de la víctima que le han ofrecido.
9 También toda oblación cocida al horno y toda la preparada en cazuela o en
sartén pertenece al sacerdote que la ofrece;
10 pero toda oblación amasada con aceite, o seca, se dará a todos los hijos
de Aarón, en porciones iguales.
11 Esta es la ley del sacrificio de comunión que se ofrece a Yahveh:
12 Si se ofrece en alabanza, se ofrecerán, juntamente con el sacrificio de
alabanza, panes ázimos amasados con aceite, tortas ázimas untadas de aceite
y tortas de flor de harina amasadas con aceite.
13 Se añadirá esta ofrenda a las tortas de pan fermentado y al sacrificio de
comunión en alabanza.
14 Se reservará una pieza de cada clase como ofrenda reservada a Yahveh y
corresponderá al sacerdote que derrama la sangre del sacrificio de comunión.
15 La carne del sacrificio de comunión en alabanza se comerá el mismo día
de su ofrecimiento, sin dejar nada de ella para la mañana siguiente.
16 Si se ofrece la víctima en cumplimiento de un voto, o como ofrenda
voluntaria, se comerá el mismo día en que ha sido ofrecida, y lo que sobre
deberá comerse al día siguiente.
17 Pero el tercer día será quemado lo que quede de la carne de la víctima.
18 Si se come la carne de un sacrificio de comunión al tercer día, no
obtendrá favor el oferente del mismo; no se le tendrá en cuenta. Será
abominación. Y quien coma de ella, cargará con su iniquidad.
19 No podrá comerse la carne que haya tocado cualquier cosa impura; será
consumida por el fuego. Toda persona pura podrá comer la carne.
20 Pero quien, en estado de impureza, coma carne del sacrificio de comunión
presentado a Yahveh, ése será exterminado de su parentela.
21 Si alguien toca cualquier cosa inmunda, sea inmundicia de hombre, o de
animal, o cualquier otra abominación impura y luego come de la carne del
sacrificio de comunión ofrecido a Yahveh, será exterminado de su parentela.
22 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
23 Habla a los israelitas y diles: No comeréis sebo de buey, ni de cordero ni
de cabra.
24 El sebo de animal muerto o destrozado podrá servir para cualquier uso,
pero en modo alguno lo comeréis.
25 Porque todo aquel que coma sebo de animal del que suele ofrecerse manjar
abrasado a Yahveh, será exterminado de su parentela.
26 Tampoco comeréis sangre, ni de ave ni de animal, en ninguno de los lugares
en que habitaréis.
27 Todo el que coma cualquier clase de sangre, ése será exterminado de su
parentela.
28 Yahveh habló a Moisés, diciendo:
29 Habla a los israelitas y diles: Quien ofrezca a Yahveh un sacrificio de
comunión, presente a Yahveh una porción de su sacrificio.
30 Con sus propias manos llevará los manjares que se abrasarán para Yahveh:
él mismo presentará el sebo y el pecho; el pecho para mecerlo como ofrenda
mecida ante Yahveh.
31 El sacerdote quemará el sebo sobre el altar; el pecho será para Aarón y
sus hijos.
32 Daréis también al sacerdote, como ofrenda reservada, la pierna derecha de
vuestros sacrificios de comunión.
33 Esta pierna derecha pertenecerá a aquel de los hijos de Aarón que haya
ofrecido la sangre y el sebo de los sacrificios de comunión.
34 Pues yo sustraigo a los israelitas, de sus sacrificios de comunión, el
pecho mecido y la pierna reservada para dárselos al sacerdote Aarón y a sus
hijos, por decreto perpetuo entre los israelitas.
35 Esta es la porción de Aarón y la porción de sus hijos, en los manjares
que se abrasan en honor de Yahveh, desde el día en que los presentó para
ejercer el sacerdocio de Yahveh.
36 Esto mandó Yahveh que los israelitas les dieran el día en que los ungió,
como decreto perpetuo de generación en generación.
37 Esta es la ley del holocausto, de la oblación, del sacrificio por el
pecado, del sacrificio de reparación, del sacrificio de investidura y del
sacrificio de comunión,
38 que Yahveh prescribió a Moisés en el monte Sinaí, el día en que mandó
a los israelitas que presentaran sus ofrendas a Yahveh en el desierto del
Sinaí.
Levítico 8
1 Yahveh habló así a Moisés:
2 "Toma a Aarón y con él a sus hijos, y también las vestiduras, el
óleo de la unción, el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos
carneros y el canastillo de los ázimos;
3 y congrega a toda la comunidad a la entrada de la Tienda del
Encuentro."
4 Moisés hizo como Yahveh le había mandado, y se congregó la comunidad a la
entrada de la Tienda del Encuentro.
5 Moisés dijo a la comunidad: "Esto es lo que Yahveh ha ordenado
hacer."
6 Moisés mandó entonces que Aarón y sus hijos se acercaran y los lavó con
agua.
7 Puso sobre Aarón la túnica y se la ciñó con la faja; lo vistió con el
manto y poniéndole encima el efod, se lo ciñó atándoselo con la cinta del
efod.
8 Luego, le impuso el pectoral en el que depositó el Urim y el Tummim.
9 Colocó también la tiara sobre su cabeza y puso en su parte delantera la
lámina de oro, la diadema santa, como Yahveh había mandado a Moisés.
10 Después Moisés tomó el óleo de la unción y ungió la Morada con todas
las cosas que contenía para consagrarlas.
11 Roció con él por siete veces el altar y ungió el altar con todos su
utensilios, así como la pila con su base, para consagrarlos.
12 Y derramando óleo de la unción sobre la cabeza de Aarón, lo ungió para
consagrarlo.
13 Luego Moisés mandó que se acercaran los hijos de Aarón; los vistió con
las túnicas, les ciñó la faja y les puso las mitras, como Yahveh había
mandado a Moisés.
14 Después hizo traer el novillo para el sacrificio por el pecado, y Aarón y
sus hijos impusieron las manos sobre la cabeza del novillo, víctima por el
pecado.
15 Moisés lo inmoló. Tomó la sangre y mojó con su dedo los cuernos del
altar, todo en derredor, para purificarlo. Después derramó la sangre al pie
del altar; de esta manera lo consagró haciendo por él la expiación.
16 Tomó luego todo el sebo que cubre las entrañas, el que queda junto al
hígado, y los dos riñones con su sebo; y lo quemó Moisés sobre el altar.
17 Pero en cuanto a la piel, la carne y los excrementos del novillo, los
quemó fuera del campamento, como Yahveh había mandado a Moisés.
18 Después hizo traer el carnero del holocausto, sobre cuya cabeza Aarón y
sus hijos impusieron las manos.
19 Moisés lo inmoló y roció con la sangre todos los lados del altar.
20 El carnero fue partido en trozos y Moisés quemó la cabeza, los trozos y
el sebo;
21 después de lavar en agua las entrañas y las patas, Moisés quemó todo el
carnero en el altar, como holocausto de calmante aroma, manjar abrasado para
Yahveh, como Yahveh había mandado a Moisés.
22 Hizo luego traer el segundo carnero, el carnero del sacrificio de la
investidura, y Aarón y sus hijos impusieron las manos sobre la cabeza del
carnero.
23 Moisés lo inmoló, y, tomando su sangre, mojó el lóbulo de la oreja
derecha de Aarón, el pulgar de su mano derecha de Aarón, el pulgar de su
mano derecha y el de su pie derecho.
24 Después Moisés hizo que se acercaran los hijos de Aarón, les untó con
la sangre el lóbulo de la oreja derecha, el pulgar de su mano derecha y el de
su pie derecho; y derramó la sangre sobre el altar, todo en derredor.
25 Tomó luego el sebo: el rabo, todo el sebo que cubre las entrañas, el que
queda junto al hígado, los dos riñones con su sebo y la pierna derecha.
26 Sacó del canastillo de los ázimos que estaba ante Yahveh un pan ázimo,
una torta de pan amasada con aceite y otra torta untada, y las puso sobre el
sebo y sobre la pierna derecha.
27 Entregó todo esto en manos de Aarón y en manos de sus hijos haciéndolo
mecer como ofrenda mecida ante Yahveh.
28 Moisés lo recibió de sus manos y lo quemó en el altar, encima del
holocausto. Era el sacrificio de investidura, calmante aroma, manjar abrasado
en honor de Yahveh.
29 Moisés tomó entonces el pecho y lo meció como ofrenda mecida ante
Yahveh; era ésta la porción del carnero de la investidura que pertenecía a
Moisés, como Yahveh se lo había mandado.
30 Después Moisés tomó óleo de la unción y sangre de la que había encima
del altar, roció a Aarón y sus vestiduras de sus hijos. Así consagró a
Aarón y sus vestiduras, así como a sus hijos y las vestiduras de sus hijos.
31 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos: "Coced la carne a la entrada de
la Tienda del Encuentro y comedla allí mismo; comed también el pan del
canastillo de la investidura tal como lo he mandado diciendo: Aarón y sus
hijos lo comerán.
32 Quemaréis la carne sobrante y el pan.
33 Y no os apartaréis de la entrada de la Tienda del Encuentro por espacio de
siete días, hasta el día en que se cumplan los días de vuestra investidura;
porque siete días durará vuestra investidura.
34 Yahveh mandó que se procediera como se ha procedido hoy para hacer
expiación por vosotros.
35 Así quedaréis siete días, día y noche, a la entrada de la Tienda del
Encuentro, guardando la norma de Yahveh para no morir, pues así me fue
ordenado."
36 Aarón y sus hijos hicieron cuanto Yahveh había mandado por medio de
Moisés.
Levítico 9
1 El día octavo Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de
Israel.
2 Dijo a Aarón: "Trae un becerro para el sacrificio por el pecado y un
carnero para el holocausto, ambos sin defecto, para ofrecerlos ante Yahveh.
3 Hablarás a los israelitas, diciendo: "Tomad un macho cabrío para el
sacrificio por el pecado y un becerro y un cordero, ambos de un año y sin
defecto, para el holocausto;
4 para los sacrificios de comunión, un toro y un carnero, que se
sacrificarán ante Yahveh; y una oblación amasada con aceite. Cierto que hoy
se os mostrará Yahveh.""
5 Trajeron, pues, ante la Tienda del Encuentro lo que Moisés había mandado;
toda la comunidad se acercó y se mantuvo delante de Yahveh.
6 Dijo entonces Moisés: "Esto es lo que ha mandado Yahveh; hacedlo y se
os mostrará la gloria de Yahveh."
7 Después Moisés dijo a Aarón: "Acércate al altar, ofrece tu
sacrificio por el pecado y tu holocausto, y haz la expiación por ti mismo y
por tu casa; presenta también la ofrenda del pueblo y haz la expiación por
ellos, como Yahveh lo ha prescrito."
8 Acercóse, pues, Aarón al altar e inmoló el becerro del sacrificio por su
propio pecado.
9 Los hijos de Aarón le presentaron la sangre; y él, mojando su dedo en la
sangre, untó con ella los cuernos del altar y derramó la sangre al pie del
altar.
10 Luego quemó sobre el altar el sebo, los riñones y lo que queda junto al
hígado de la víctima por el pecado, como Yahveh había mandado a Moisés;
11 pero quemó la carne y la piel fuera del campamento.
12 Después inmoló la víctima del holocausto y los hijos de Aarón le
presentaron la sangre, que derramó sobre todos los lados del altar.
13 Le presentaron la víctima del holocausto en trozos, juntamente con la
cabeza, y lo quemó todo sobre el altar.
14 Y habiendo lavado las entrañas y las patas, las quemó encima del
holocausto sobre el altar.
15 Después presentó la ofrenda del pueblo: tomó el macho cabrío
correspondiente al sacrificio por el pecado del pueblo, lo inmoló y lo
sacrificó como el primero.
16 Ofreció el holocausto, haciéndolo según la norma.
17 Además presentó lo oblación. Tomando un puñado de ella, la quemó en el
altar encima del holocausto de la mañana.
18 Inmoló asimismo el toro y el carnero como sacrificio de comunión por el
pueblo. Los hijos de Aarón le entregaron la sangre, que él derramó sobre
todos los lados del altar.
19 En cuanto a las partes grasas del toro y del carnero, el rabo, el sebo que
cubre las entrañas, los riñones y lo que queda junto al hígado,
20 las puso sobre los pechos de las víctimas, y él las quemó sobre el
altar;
21 Aarón por su parte meció los pechos y la pierna derecha como ofrenda
mecida ante Yahveh conforme Moisés había mandado.
22 Entonces Aarón, alzando las manos hacia el pueblo, lo bendijo; después de
haber acabado el sacrificio por el pecado, el holocausto y el sacrificio de
comunión, descendió.
23 Luego Moisés y Aarón entraron en la Tienda del Encuentro y, cuando
salieron, bendijeron al pueblo. La gloria de Yahveh se dejó ver de todo el
pueblo.
24 Salió fuego de la presencia de Yahveh que consumió el holocausto y las
partes grasas puestas sobre el altar. Todo el pueblo al verlo prorrumpió en
gritos de júbilo y cayó rostro en tierra.
Levítico 10
1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron
fuego en ellos y, tras echar incienso encima, ofrecieron ante Yahveh un fuego
profano, que él no les había mandado.
2 Entonces salió de la presencia de Yahveh un fuego que los devoró, y
murieron delante de Yahveh.
3 Moisés dijo entonces a Aarón: "Esto es lo que Yahveh ha declarado
diciendo: Entre los cercanos a mí mostraré mi santidad. y ante la faz del
pueblo manifestaré mi gloria." Aarón no dijo nada.
4 Moisés llamó a Missael y a Elsafán, hijos de Uzziel, tío paterno de
Aarón, y les dijo: "Acercaos, retirad a vuestros hermanos de delante del
santuario y llevadlos fuera del campamento."
5 Se acercaron y los llevaron en sus propias túnicas fuera del campamento,
como Moisés había mandado.
6 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos, Eleazar e Itamar: "No llevéis la
cabeza desgreñada, ni rasguéis vuestros vestidos, para no morir, pues la ira
de Yahveh recae sobre toda la comunidad. Vuestros hermanos, toda la casa de
Israel, llorarán a los abrasados por el fuego de Yahveh.
7 No os apartéis de la entrada de la Tienda del Encuentro, no sea que
muráis, pues tenéis sobre vosotros la unción de Yahveh." Ellos
obedecieron a la palabra de Moisés.
8 Yahveh habló a Aarón, diciendo:
9 "Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Encuentro, no bebáis vino
ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis.
Decreto perpetuo es éste para vuestros descendientes,
10 para que podáis distinguir entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuro
y lo puro,
11 y enseñar a los israelitas todos los preceptos que Yahveh les ha dado por
medio de Moisés.
12 Moisés dijo a Aarón y a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban:
"Tomad la oblación que queda de los manjares que se abrasan en honor de
Yahveh y comedla sin levadura junto al altar, pues es cosa sacratísima.
13 La comeréis en lugar sagrado, por ser la porción tuya y la porción de
tus hijos, de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh, pues así me ha
ordenado.
14 Tú, y contigo tus hijos y tus hijas, comeréis también en lugar puro el
pecho mecido y la pierna reservada, porque os han sido dados como porción
tuya y de tus hijos, de los sacrificios de comunión de los israelitas.
15 Ellos traerán la pierna reservada y el pecho mecido, además de las grasas
que han de ser abrasadas para Yahveh como ofrenda mecida delante de Yahveh;
serán la porción perpetua para ti y para tus hijos junto a ti, según ha
mandado Yahveh."
16 Moisés preguntó con interés acerca del macho cabrío del sacrificio por
el pecado; pero he aquí que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar e
Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
17 "¿Por qué no comisteis en lugar sagrado la víctima del sacrificio
por el pecado? Pues era cosa sacratísima que se os daba a vosotros para
quitar la falta de la comunidad, haciendo expiación por ellos ante Yahveh.
18 Teníais que haberla comido en lugar sagrado según os había ordenado,
porque su sangre no había sido llevada al interior del santuario."
19 Respondió Aarón a Moisés: "Mira que ellos han presentado hoy su
sacrificio por el pecado y su holocausto delante de Yahveh, y me ha sucedido
esto; ¿si yo hubiera comido la víctima por el pecado, acaso hubiera sido
esto grato a Yahveh?"
20 Cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.
Levítico 11
1 Yahveh habló a Moisés y a Aarón, diciéndoles:
2 Hablad a los israelitas y decidles: De entre todos los animales terrestres
podréis comer estos:
3 cualquier animal de pezuña partida, hendida en mitades y que rumia, sí lo
podréis comer.
4 Pero entre los que rumian o tienen pezuña hendida, no comeréis: camello,
pues aunque rumia, no tiene partida la pezuña; será impuro para vosotros;
5 ni damán, porque rumia, pero no tiene partida la pezuña; será impuro para
vosotros:
6 ni liebre porque rumia, pero no tiene la pezuña partida; será impura para
vosotros;
7 ni cerdo, pues aunque tiene la pezuña partida, hendida en mitades, no
rumia; será impuro para vosotros.
8 No comeréis su carne ni tocaréis sus cadáveres; serán impuros para
vosotros.
9 De entre todos los animales que viven en las aguas, podréis comer éstos:
cuantos tienen aletas y escamas sean de mar o río, los podréis comer.
10 Pero serán cosa abominable para vosotros todos los que carezcan de aletas
y escamas, entre todos los que bullen en las aguas, en mares y ríos, y entre
todos los demás animales que viven en el agua.
11 Serán abominables para vosotros: no comeréis su carne y tendréis sus
cadáveres como abominables.
12 Tendréis por abominable todo cuanto en las aguas carece de aletas y
escamas.
13 Las siguientes de entre las aves tendréis por inmundas, y no podrán comer
por ser abominación: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina,
14 el buitre, el halcón en todas sus especies,
15 toda clase de cuervos,
16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán en todas sus especies,
17 el búho, el somormujo, el ibis,
18 el cisne, el pelícano, el calamón,
19 la cigüeña, la garza en todas sus especies, la abubilla y el murciélago.
20 Será abominable para vosotros todo bicho alado que anda sobre cuatro
patas.
21 Pero de todos los bichos alados que andan sobre cuatro patas, podréis
comer aquellos que además de sus cuatro patas tienen zancas para saltar con
ellas sobre el suelo.
22 De ellos podréis comer: la langosta en sus diversas especies y toda clase
de solam, de jargol y de jagab.
23 Cualquier otro bicho alado de cuatro patas será para vosotros abominable.
24 Por estos animales podéis contraer impureza. El que toque su cadáver
quedará impuro hasta la tarde.
25 El que levante alguno de sus cadáveres tendrá que lavar sus vestidos y
quedará impuro hasta la tarde.
26 Asimismo todos los animales que tienen pezuña no partida en dos uñas y no
rumian, serán impuros para vosotros. Todo aquel que los toque quedará
impuro.
27 De entre los cuadrúpedos os serán impuros todos los que andan sobre las
plantas de sus pies. El que toque sus cadáveres quedará impuro hasta la
tarde.
28 El que levante el cadáver de uno de ellos tendrá que lavar sus vestidos,
y quedará impuro hasta la tarde; son impuros para vosotros.
29 De entre los bichos pequeños que andan arrastrándose por el suelo serán
impuros para vosotros: la comadreja, el ratón el lagarto en sus diversas
especies,
30 el erizo, el cocodrilo, el camaleón, la salamandra y el topo.
31 Entre todos los bichos, éstos serán impuros para vosotros. Todo el que
toque su cadáver quedará impuro hasta la tarde.
32 Quedará impuro cualquier objeto sobre el que caiga uno de sus cadáveres;
ya sea un instrumento de madera, o un vestido, una piel, un saco o cualquier
utensilio. Será metido en agua y quedará impuro.
33 Si cae uno de estos cadáveres en una vasija de barro, cuanto haya dentro
de ella quedará impuro y romperéis la vasija.
34 Toda cosa comestible preparada con dicha agua será impura, y toda bebida
que se beba en una de esas vasijas será impura.
35 Cualquier objeto sobre el que caiga alguno de esos cadáveres quedará
impuro: el horno y el doble fogón serán derribados; son impuros y los
tendréis por impuros.
36 (Solamente las fuentes y cisternas, donde se recogen las aguas,
permanecerán puras), pero el que toque sus cadáveres quedará impuro.
37 De igual manera cuando caiga alguno de esos cadáveres sobre una semilla
que va a sembrarse, quedará pura;
38 mas si cayese alguno de esos cadáveres sobre semilla mojada, la tendréis
por impura.
39 Cuando muera uno de aquellos animales de los que podéis comer, el que
toque su cadáver quedará impuro hasta la tarde.
40 El que coma carne de ese cadáver deberá lavar sus vestidos y quedará
impuro hasta la tarde. Y el que levante ese cadáver habrá de lavar sus
vestidos y quedará impuro hasta la tarde.
41 Todo bicho que anda arrastrándose sobre la tierra es cosa abominable; no
se podrá comer.
42 No comeréis ningún animal de los que caminan sobre su vientre o sobre
cuatro patas o sobre muchos pies, es decir, ningún bicho que se arrastra por
el suelo, porque son abominación.
43 No os hagáis inmundos con ninguna clase de bicho que se arrastra, ni os
hagáis impuros con ellos, para que no os contaminéis por su causa.
44 Porque yo soy Yahveh, vuestro Dios; santificaos y sed santos, pues yo soy
santo. No os haréis impuros con ninguno de esos bichos que se arrastran por
el suelo.
45 Pues yo soy Yahveh, el que os he subido de la tierra de Egipto, para ser
vuestro Dios. Sed, pues, santos porque yo soy santo.
46 Esta es la ley acerca de los animales, de las aves, y de todos los seres
vivientes que se mueven en el agua, y de todos los que andan arrastrándose
sobre la tierra;
47 para que hagáis distinción entre lo impuro y lo puro, entre el animal que
puede comerse y el que no puede comerse.
Levítico 12
1 Yahveh habló a Moisés y dijo:
2 Habla a los israelitas y diles: Cuando una mujer conciba y tenga un hijo
varón, quedará impura durante siete días; será impura como en el tiempo de
sus reglas.
3 Al octavo día será circuncidado el niño en la carne de su prepucio;
4 pero ella permanecerá todavía 33 días purificándose de su sangre. No
tocará ninguna cosa santa ni irá al santuario hasta cumplirse los días de
su purificación.
5 Mas si da a luz una niña, durante dos semanas será impura, como en el
tiempo de sus reglas, y permanecerá 66 días más purificándose de su
sangre.
6 Al cumplirse los días de su purificación, sea por niño o niña,
presentará al sacerdote, a la entrada de la Tienda del Encuentro, un cordero
de un año como holocausto, y un pichón o una tórtola como sacrificio por el
pecado.
7 El sacerdote lo ofrecerá ante Yahveh, haciendo expiación por ella, y
quedará purificada del flujo de su sangre. Esta es la ley referente a la
mujer que da a luz a un niño o una niña.
8 Mas si a ella no le alcanza para presentar una res menor, tome dos tórtolas
o dos pichones, uno como holocausto y otro como sacrificio por el pecado; y el
sacerdote hará expiación por ella y quedará pura.
Levítico 13
1 Yahveh habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Cuando uno tenga en la piel de su carne tumor, erupción o mancha blancuzca
brillante, y se forme en la piel de su carne como una llaga de lepra, será
llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos, los sacerdotes.
3 El sacerdote examinará la llaga en la piel de la carne; si el pelo en la
llaga se ha vuelto blanco, y la llaga parece más hundida que la piel de su
carne, es llaga de lepra; cuando el sacerdote lo haya comprobado, le
declarará impuro.
4 Mas si hay en la piel de su carne una mancha blancuzca brillante sin que
parezca más hundida que la piel, y sin que el pelo se haya vuelto blanco, el
sacerdote recluirá durante siete días al afectado.
5 Al séptimo día el sacerdote lo examinará, y si comprueba que la llaga se
ha detenido, no se ha extendido por la piel, el sacerdote entonces lo
recluirá otros siete días.
6 Pasados estos siete días, el sacerdote lo examinará nuevamente: si ve que
la llaga ha perdido su color y no se ha extendido en la piel, el sacerdote lo
declarará puro; no se trata más que de una erupción. Lavará sus vestidos y
quedará puro.
7 Pero si después que el sacerdote le ha examinado y declarado puro, sigue la
erupción extendiéndose por la piel, se presentará de nuevo al sacerdote.
8 El sacerdote, al comprobar que la erupción se extiende por la piel, lo
declarará impuro: es un caso de lepra.
9 Cuando en un hombre se manifieste una llaga como de lepra, será llevado al
sacerdote.
10 El sacerdote lo examinará, y si observa un tumor blancuzco en la piel, el
color del pelo mudado en blanco y una úlcera en la hinchazón,
11 se trata de lepra arraigada en su piel; el sacerdote lo declarará impuro y
no le recluirá, porque es impuro.
12 Pero si la lepra se ha extendido por la piel hasta cubrir toda la piel del
enfermo desde la cabeza hasta los pies, en cuanto alcanza a verlo el
sacerdote,
13 éste lo examinará, y si la lepra ha cubierto toda su carne, declarará
puro al afectado por la llaga: se ha vuelto todo blanco; es puro.
14 Pero cuando se vea en él una úlcera, quedará impuro;
15 en cuanto el sacerdote vea la úlcera, lo declarará impuro. La úlcera es
impura; es un caso de lepra.
16 Pero si la úlcera cambia, volviéndose blanca, el afectado ha de
presentarse al sacerdote.
17 El sacerdote lo examinará, y al ver que la llaga se ha vuelto blanca,
declarará puro al afectado por la enfermedad: es puro.
18 Cuando en la piel de alguno se ha curado un divieso,
19 y en el lugar del divieso aparece un tumor blanco, o una mancha de color
blanco rojizo, ése habrá de presentarse al sacerdote.
20 El sacerdote lo examinará, y si la mancha parece más hundida que la piel
y su pelo se ha vuelto blanco, el sacerdote lo declarará impuro. Es llaga de
lepra que se ha producido en el divieso.
21 Pero si el sacerdote ve que no hay en ella pelo blanco, ni está más
hundida que la piel, y que ha perdido color, le recluirá por siete días.
22 Si entonces se extiende por la piel, el sacerdote lo declarará impuro; es
un caso de lepra.
23 Pero si la mancha sigue estacionaria, sin extenderse, es la cicatriz del
divieso; el sacerdote lo declarará puro.
24 Cuando en la piel de alguien hay una quemadura, y sobre la quemadura se
forma una mancha de color blanco rojizo o sólo blanco,
25 el sacerdote la examinará; y si el pelo se ha vuelto blanco en la mancha
blanca y ésta aparece más hundida que la piel, es que se ha producido lepra
en la quemadura. El sacerdote lo declarará impuro; es un caso de lepra.
26 Si, en cambio, el sacerdote observa que en la mancha no aparece pelo
blanco, que no está más hundida que la piel y que ha perdido color, lo
recluirá siete días.
27 Al séptimo día lo examinará, y si se ha extendido por la piel, el
sacerdote lo declarará impuro; es un caso de lepra.
28 Pero si la mancha sigue estacionaria sin extenderse por la piel y ha
perdido color, se trata de la hinchazón de la quemadura, y el sacerdote lo
declarará puro; pues es la cicatriz de la quemadura.
29 Cuando un hombre o una mujer tengan una llaga en la cabeza o en la
barbilla,
30 el sacerdote examinará la llaga, y si ésta aparece más hundida que la
piel, y si hay en ella pelo amarillento y más ralo, el sacerdote lo
declarará impuro; es tiña, o sea, lepra de la cabeza o de la barbilla.
31 Mas si el sacerdote ve que la llaga de tiña no aparece más hundida que la
piel, y que no hay en ella pelo amarillento, recluirá al afectado por la
tiña durante siete días.
32 Al séptimo, el sacerdote examinará el mal, y si no se ha extendido la
tiña, ni hay en ella pelo amarillento, ni la llaga aparece más hundida que
la piel,
33 aquella persona se afeitará, excepto en el lugar de la tiña; y el
sacerdote recluirá al afectado durante otros siete días.
34 Al séptimo día el sacerdote lo examinará y si no se ha extendido la
llaga por la piel, ni aparece más hundida que la piel, le declarará puro;
lavará sus vestidos y quedará puro.
35 Pero si la tiña, después de la purificación, se extiende mucho por la
piel,
36 el sacerdote lo examinará. Si comprueba que la tiña se ha extendido por
la piel, el sacerdote ya no tendrá que buscar pelo amarillento; aquella
persona es impura.
37 Mas si, según su opinión, la tiña no se ha extendido y ha brotado en
ella pelo negro, se ha curado la tiña. Esa persona es pura y el sacerdote la
declarará pura.
38 Cuando un hombre o una mujer tengan en su piel manchas brillantes, manchas
blancas,
39 el sacerdote las examinará; si comprueba que las manchas de la piel son de
color blanco, se trata de un eccema que ha brotado en la piel; esta persona es
pura.
40 Si a alguno se le cae el pelo de la cabeza y queda calvo por detrás, es
puro.
41 Si se le cae el pelo de la parte delantera de la cabeza, es calvo por
delante, pero es puro.
42 Pero si en la calva, por detrás o por delante, aparece una llaga de color
rojizo, es lepra que se ha producido en la calva, sea por detrás o por
delante.
43 El sacerdote la examinará y si la hinchazón de la llaga en la parte calva
es de color blanco rojizo, con aspecto de lepra en la piel,
44 se trata de un leproso: es impuro. El sacerdote le declarará impuro; tiene
lepra en la cabeza.
45 El afectado por la lepra llevará los vestido rasgados y desgreñada la
cabeza, se cubrirá hasta el bigote e irá gritando: "¡Impuro,
impuro!"
46 Todo el tiempo que dure la llaga, quedará impuro. Es impuro y habitará
solo; fuera del campamento tendrá su morada.
47 Cuando aparezca una llaga de lepra en un vestido de lana o de lino,
48 o en tejido o cobertor de lino o lana, o en una piel, o en cualquier objeto
de cuero,
49 si la mancha en el vestido o en la piel, o en el tejido o en el cobertor, o
en cualquier objeto hecho de cuero, tiene color verdoso o rojizo, es llaga de
lepra y debe ser mostrada al sacerdote.
50 El sacerdote examinará la mancha y encerrará el objeto manchado durante
siete días.
51 Al séptimo, el sacerdote examinará la mancha y si se ha extendido por el
vestido, tejido, cobertor, piel o por un objeto de cuero, es un caso de lepra
maligna y el objeto es impuro.
52 Se quemará el vestido, tejido, cobertor de lana o de lino o el objeto de
cuero en que se encuentre la mancha, pues es lepra maligna; será quemado.
53 Pero si el sacerdote ve que no se ha extendido la mancha por el vestido,
tejido, cobertor o el objeto de cuero,
54 hará lavar el objeto manchado y lo encerrará otros siete días.
55 Si el sacerdote ve que la mancha, después de haber sido lavada, no ha
mudado de aspecto, aunque la mancha no se haya extendido, el objeto es impuro;
lo entregarás al fuego: es una infección por la cara y el envés.
56 Pero si el sacerdote ve que la parte manchada, después de lavada, ha
perdido color, la rasgará del vestido, del cuero, del tejido o del cobertor.
57 Pero si vuelve a aparecer en el vestido, tejido, cobertor o en un objeto de
cuero, es mal contagioso; quemarás lo que está afectado por la lepra.
58 En cuanto al vestido, tejido, cobertor o el objeto de cuero, que después
de ser lavado pierdan la mancha, serán lavados por segunda vez y quedarán
puros.
59 Estas es la ley para la mancha de lepra que se halla en los vestidos de
lana o de lino, en el tejido e en el cobertor o en cualquier objeto hecho de
cuero, para declararlos puros o impuros.
Levítico 14
1 Yahveh habló a Moisés diciendo:
2 Esta es la ley que ha de aplicarse al leproso en el día de su
purificación. Se le conducirá al sacerdote,
3 y el sacerdote saldrá fuera del campamento; si, tras de haberlo examinado,
comprueba que el leproso está ya curado de la llaga de lepra,
4 el sacerdote mandará traer para el que ha de ser purificado dos pájaros
vivos y puros, madera de cedro, púrpura escarlata e hisopo.
5 Después mandará inmolar uno de los pájaros sobre una vasija de barro con
agua viva.
6 Tomará luego el pájaro vivo, la madera de cedro, la púrpura escarlata y
el hisopo, los mojará, juntamente con el pájaro vivo, en la sangre del
pájaro inmolado sobre el agua viva,
7 y rociará siete veces al que ha de ser purificado de la lepra. Y, tras de
declararlo puro, soltará en el campo el pájaro vivo.
8 El que se purifica lavará sus vestidos, se afeitará todo su pelo, se
bañará en agua, y quedará limpio. Después podrá entrar en el campamento;
pero durante siete días ha de habitar fuera de su tienda.
9 El día séptimo se afeitará todo su pelo, su cabellera, su barba, sus
cejas, es decir, se afeitará todo su pelo, lavará también sus vestidos,
bañará su cuerpo en agua y quedará limpio.
10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto y una cordera de un año
sin defecto; y como oblación, tres décimas de flor de harina amasada con
aceite y un cuartillo de aceite.
11 El sacerdote que hace la purificación presentará ante Yahveh, junto con
todas esas cosas, al hombre que ha de purificarse, a la entrada de la Tienda
del Encuentro.
12 El sacerdote tomará uno de los corderos para ofrecerlo como sacrificio de
reparación, además del cuartillo de aceite, y lo mecerá como ofrenda ante
Yahveh.
13 Luego inmolará el cordero en el lugar donde se inmola el sacrificio por el
pecado y el holocausto, en lugar sagrado; porque, tanto en el sacrificio por
el pecado como en el sacrificio de reparación, la víctima pertenece al
sacerdote; es cosa sacratísima.
14 Después el sacerdote tomará sangre de la víctima de reparación y
mojará el lóbulo de la oreja derecha del que se está purificando, el pulgar
de su mano derecha y el de su pie derecho.
15 Y, tomando del cuartillo de aceite, el sacerdote echará parte de él sobre
la palma de su mano izquierda.
16 Después untará un dedo de su mano derecha en el aceite que tiene en la
palma de su mano izquierda, y con su dedo hará siete aspersiones de aceite
delante de Yahveh.
17 Con el aceite restante que tiene en su mano el sacerdote untará el lóbulo
de la oreja derecha del que se purifica, el pulgar de su mano derecha y el de
su pie derecho sobre la sangre de la víctima de reparación.
18 El resto del aceite que quede en la mano del sacerdote, se echará sobre la
cabeza del que se purifica. El sacerdote expiará así por él ante Yahveh.
19 El sacerdote ofrecerá el sacrificio por el pecado y hará expiación por
el que se purifica de su impureza; después inmolará el holocausto.
20 Y ofrecerá sobre el altar el holocausto y la oblación. De esta manera el
sacerdote hará expiación por él y quedará limpio.
21 Si es pobre y no tiene suficientes recursos, tomará un cordero como
sacrificio de reparación, como ofrenda mecida, para hacer expiación por él,
y además, como oblación, una décima de flor de harina amasada con aceite,
un cuartillo de aceite,
22 y dos tórtolas o dos pichones, según sus recursos, uno como sacrificio
por el pecado, y otro como holocausto.
23 Al octavo día, los llevará al sacerdote, a la entrada de la Tienda del
Encuentro para su purificación delante de Yahveh.
24 El sacerdote tomará el cordero del sacrificio de reparación y el
cuartillo de aceite, y los mecerá como ofrenda ante Yahveh.
25 Después de haber inmolado el cordero del sacrificio de reparación, el
sacerdote tomará sangre de la víctima de reparación y mojará el lóbulo de
la oreja derecha del que se purifica, el pulgar de su mano derecha y el de su
pie derecho.
26 Luego derramará parte del aceite sobre la palma de su mano izquierda;
27 con un dedo de su mano derecha hará ante Yahveh siete aspersiones con el
aceite que tiene en la palma de la mano izquierda,
28 untará con el aceite que tiene en su mano el lóbulo de la oreja derecha
del que se purifica, el pulgar de su mano derecha y el de su pie derecho, en
el lugar donde puso la sangre de la víctima de reparación.
29 Derramará el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza del
que se purifica, haciendo expiación por él ante Yahveh.
30 Luego ofrecerá, conforme a los recursos suyos, una de las tórtolas o de
los pichones,
31 es decir, lo que alcanzan sus recursos, uno como sacrificio por el pecado,
y otro como holocausto, además de la oblación. De este modo el sacerdote
hará expiación ante Yahveh por aquel que se purifica.
32 Esta es la ley de purificación para aquel que tiene llaga de lepra y cuyos
recursos son limitados.
33 Yahveh habló a Moisés y a Aarón diciendo:
34 Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán que yo os doy en posesión,
y castigue con lepra alguna de las casas de la tierra que poseeréis,
35 el propietario de la casa irá a avisar al sacerdote, diciendo: "Ha
aparecido algo como lepra en mi casa."
36 El sacerdote, antes de entrar en la casa para examinar la lepra, ordenará
que desocupen la casa, para que nada quede inmundo de cuanto hay en ella.
Después entrará el sacerdote a examinar la casa.
37 Si al examinarla observa que la mancha forma en las paredes de la casa
cavidades verdosas y rojizas que parecen hundidas en la pared,
38 el sacerdote saldrá a la puerta de la casa y la cerrará durante siete
días.
39 Volverá al día séptimo, y si comprueba que la mancha se ha extendido por
las paredes de la casa,
40 mandará arrancar las piedras manchadas y arrojarlas fuera de la ciudad en
un lugar inmundo.
41 Hará raspar todo el interior de la casa; y echarán fuera de la ciudad, en
un lugar inmundo, el polvo que hayan quitado.
42 Luego tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las primeras; y
también argamasa nueva para revocar la casa.
43 Si la mancha vuelve a extenderse por la casa después de haber arrancado
las piedras, y de haberla raspado y revocado,
44 el sacerdote entrará de nuevo; y si comprueba que la mancha se ha
extendido por la casa, hay un caso de lepra maligna en la casa, y ésta es
impura.
45 Se derribará la casa. Sus piedras, sus maderas y todo el material de la
casa será sacado fuera de la ciudad a un lugar inmundo.
46 Quien entre en esa casa durante el tiempo que esté clausurada quedará
impuro hasta la tarde.
47 El que duerma en ella habrá de lavar sus vestidos; y también el que coma
en ella habrá de lavarlos.
48 Mas si el sacerdote comprueba al entrar que, después de revocada la casa,
la mancha no se ha extendido por ella, la declarará pura, pues se ha curado
del mal.
49 Entonces, para ofrecer por la casa un sacrificio por el pecado, tomará dos
pájaros, madera de cedro, púrpura escarlata e hisopo;
50 inmolará uno de los pájaros sobre una vasija de barro con agua viva
51 y, tomando la madera de cedro, el hisopo y la púrpura escarlata, con el
pájaro vivo, los mojará en la sangre del pájaro degollado y en el agua
viva; y rociará la casa siete veces.
52 Y, tras haber realizado el sacrificio por el pecado en favor de la casa con
la sangre del pájaro, con el agua viva, el pájaro vivo, la madera de cedro,
el hisopo y la lana escarlata,
53 soltará el pájaro vivo fuera de la ciudad, en el campo. De este modo
hará expiación por la casa, la cual quedará pura.
54 Esta es la ley para toda clase de lepra o de tiña,
55 para la lepra del vestido y de la casa,
56 para los tumores, erupciones y manchas blancas,
57 y para declarar los períodos de impureza y de pureza. Esta es la ley de la
lepra.
Levítico 15
1 Yahveh habló a Moisés y Aarón diciendo:
2 Hablad a los israelitas y decidles: Cualquier hombre que padece flujo
seminal es impuro a causa del flujo.
3 En esto consiste la impureza causada por su flujo: sea que su cuerpo deje
destilar el flujo, o lo retenga, es impuro.
4 Todo lecho en que duerma el que padece flujo será impuro y todo asiento en
que se siente será impuro.
5 Quien toque su lecho lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará
impuro hasta la tarde.
6 Quien se siente sobre un mueble donde se haya sentado cualquiera que padece
flujo lavará sus vestidos, se bañará en agua y será impuro hasta la tarde.
7 Quien toque el cuerpo del que padece flujo lavará sus vestidos, se bañará
en agua y será impuro hasta la tarde.
8 Si el que tiene flujo escupe sobre un hombre puro, éste lavará sus
vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde.
9 Todo aparejo sobre el cual haya montado el que padece flujo será inmundo.
10 Quien toque un objeto que haya estado debajo de él quedará impuro hasta
la tarde. Y el que los lleve lavará sus vestidos, se bañará en agua y será
impuro hasta la tarde.
11 Todo aquel a quien toque el que padece flujo sin haberse lavado las manos
con agua lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la
tarde.
12 Toda vasija de barro tocada por el que padece flujo será rota, y todo
utensilio de madera será lavado con agua.
13 Si el que padece flujo sana de él, se contarán siete días para su
purificación; después lavará sus vestidos, se bañará en agua viva y
quedará puro.
14 Al día octavo tomará dos tórtolas o dos pichones y se presentará ante
Yahveh a la entrada de la Tienda del Encuentro, para entregarlos al sacerdote.
15 El sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado, el otro como
holocausto, y de esta manera el sacerdote hará expiación por él ante
Yahveh, a causa de su flujo.
16 El hombre que tenga derrame seminal lavará con agua todo su cuerpo y
quedará impuro hasta la tarde.
17 Toda ropa y todo cuero sobre los cuales se haya derramado el semen serán
lavados con agua y quedarán impuros hasta la tarde.
18 Cuando una mujer se acueste con un hombre, produciéndose efusión de
semen, se bañarán ambos con agua y quedarán impuros hasta la tarde.
19 La mujer que tiene flujo, el flujo de sangre de su cuerpo, permanecerá en
su impureza por espacio de siete días. Y quien la toque será impuro hasta la
tarde.
20 Todo aquello sobre lo que se acueste durante su impureza quedará impuro; y
todo aquello sobre lo que se siente quedará impuro.
21 Quien toque su lecho lavará los vestidos, se bañará en agua y
permanecerá impuro hasta la tarde.
22 Quien toque un mueble cualquiera sobre el que ella se haya sentado lavará
sus vestidos, se bañará en agua y será impuro hasta la tarde.
23 Quien toque algo que esté puesto sobre el lecho o sobre el mueble donde
ella se sienta quedará impuro hasta la tarde.
24 Si uno se acuesta con ella se contamina de la impureza de sus reglas y
queda impuro siete días; todo lecho en que él se acueste será impuro.
25 Cuando una mujer tenga flujo de sangre durante muchos días, fuera del
tiempo de sus reglas o cuando sus reglas se prolonguen, quedará impura
mientras dure el flujo de su impureza como en los días del flujo menstrual.
26 Todo lecho en que se acueste mientras dura su flujo será impuro como el
lecho de la menstruación, y cualquier mueble sobre el que se siente quedará
impuro como en la impureza de las reglas.
27 Quien los toque quedará impuro y lavará sus vestidos, se bañará en agua
u quedará impuro hasta la tarde.
28 Una vez que ella sane de su flujo, contará siete días, quedando después
pura.
29 Al octavo día tomará para sí dos tórtolas o dos pichones y los
presentará al sacerdote a la entrada de la Tienda del Encuentro.
30 El sacerdote los ofrecerá uno como sacrificio por el pecado, el otro como
holocausto; y hará expiación por ella ante Yahveh por la impureza de su
flujo.
31 Mantendréis alejados a los israelitas de sus impurezas para que no mueran
a causa de ellas por contaminar mi Morada, la que está en medio de ellos.
32 Esta es la ley relativa al hombre que padece flujo o que se hace impuro con
efusión de semen,
33 a la indispuesta por el flujo menstrual, a aquel que padece flujo, sea
varón o mujer, y a aquel que se acueste con una mujer en período de
impureza.
Levítico 16
1 Yahveh habló a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón que
murieron al acercarse a Yahveh.
2 Dijo Yahveh a Moisés: Di a tu hermano Aarón que no entre en cualquier
tiempo en el santuario que está tras el velo, ante el propiciatorio que está
encima del arca, no sea que muera: pues yo me hago ver en la nube encima del
propiciatorio.
3 Sólo en estas condiciones podrá entrar Aarón en el santuario: con un
novillo para el sacrificio por el pecado y un carnero para el holocausto.
4 Se vestirá con la túnica sagrada de lino, se pondrá los calzones de lino,
se ceñirá la faja de lino y se cubrirá con la tiara de lino. Estas son las
vestiduras sagradas que vestirás después de haberse lavado con agua.
5 Recibirá de la comunidad de los israelitas dos machos cabríos para el
holocausto.
6 Después de ofrecer su novillo por el pecado como expiación por sí mismo y
por su casa,
7 tomará Aarón los dos machos cabríos y los presentará ante Yahveh, a la
entrada de la Tienda del Encuentro.
8 Luego echará suertes sobre los dos machos cabríos, una para Yahveh, y otra
para Azazel.
9 Presentará el macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte "para
Yahveh" ofreciéndolo como sacrificio por el pecado.
10 El macho cabrío sobre el cual haya caído la suerte "para
Azazel", lo colocará vivo delante de Yahveh para hacer sobre él la
expiación y echarlo al desierto, para Azazel.
11 Entonces ofrecerá Aarón su novillo por el pecado para hacer expiación
por sí mismo y por su casa, y lo inmolará.
12 Tomará después un incensario lleno de brasas tomadas del altar que está
ante Yahveh y dos puñados de incienso aromático en polvo y, llevándolo
detrás del velo,
13 pondrá el incienso sobre el fuego, delante de Yahveh, para que la nube del
incienso envuelva el propiciatorio que está encima del Testimonio y él no
muera.
14 Tomando luego la sangre del novillo, rociará con su dedo el lado oriental
del propiciatorio, y con su dedo hará siete aspersiones de sangre delante del
propiciatorio.
15 Después inmolará el macho cabrío como sacrificio por el pecado del
pueblo y llevará su sangre detrás del velo, haciendo con su sangre lo que
hizo con la sangre del novillo: rociará el propiciatorio y su parte anterior.
16 Así purificará el santuario de las impurezas de los israelitas y de sus
rebeldías en todos sus pecados. Lo mismo hará con la Tienda del Encuentro
que mora con ellos en medio de sus impurezas.
17 Nadie debe estar en la Tienda del Encuentro cuando Aarón entre a hacer la
expiación dentro del santuario, hasta que salga. Después de haber hecho
expiación por sí mismo, por su casa y por toda la asamblea de Israel,
18 saldrá hacia el altar que se halla ante Yahveh, y hará por él expiación
tomando sangre del novillo y del macho cabrío y untando los cuernos en torno
del altar.
19 Hará sobre él con su dedo siete aspersiones de sangre, y así lo
purificará y lo separará de las impurezas de los israelitas.
20 Acabada la expiación del santuario, de la Tienda del Encuentro y del
altar, Aarón presentará el macho cabrío vivo.
21 Imponiendo ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo hará
confesión sobre él de todas las iniquidades de los israelitas y de todas las
rebeldías en todos los pecados de ellos y cargándolas sobre la cabeza del
macho cabrío, lo enviará al desierto por medio de un hombre dispuesto para
ello.
22 Así el macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos,
hacia una tierra árida; y soltará el macho cabrío en el desierto.
23 Luego entrará Aarón en la Tienda del Encuentro y, despojándose de las
vestiduras de lino con que se había vestido al entrar en el santuario, las
dejará allí;
24 lavará su cuerpo con agua en lugar sagrado y se pondrá sus vestiduras.
Después saldrá y ofrecerá su holocausto y el holocausto del pueblo, hará
la expiación por sí mismo y por el pueblo,
25 y quemará sobre el altar el sebo de la víctima por el pecado.
26 El hombre encargado de soltar el macho cabrío para Azazel lavará sus
vestidos y bañará su cuerpo en agua; después de esto podrá entrar en el
campamento.
27 Del novillo del sacrificio por el pecado y del macho cabrío inmolado por
el pecado, cuya sangre fue introducida en el santuario para hacer expiación,
serán sacados fuera del campamento y quemados con fuego sus pieles, su carne
y sus excrementos.
28 El que los queme lavará sus vestidos y se bañará en agua; después de
esto podrá entrar en el campamento.
29 Será éste para vosotros un decreto perpetuo: En el mes séptimo, el día
décimo del mes, ayunaréis, y no haréis trabajo alguno, ni el nativo ni el
forastero que reside en medio de vosotros.
30 Porque en ese día se hará expiación por vosotros para purificaros. De
todos vuestros pecados quedaréis limpios delante de Yahveh.
31 Será para vosotros día de descanso completo, en el que habéis de ayunar:
decreto perpetuo.
32 Hará la expiación el sacerdote ungido y de manos consagradas para ejercer
el sacerdocio como sucesor de su padre: él se vestirá las vestiduras de
lino, las vestiduras sagradas,
33 y hará la expiación del santuario sagrado, de la Tienda del Encuentro y
del altar. El hará también la expiación por los sacerdotes y por todo el
pueblo de la asamblea.
34 Tendréis esto como decreto perpetuo: hacer la expiación por los
israelitas, por todos sus pecados, una vez al año. Y se hizo como Yahveh
había mandado a Moisés.
Levítico 17
1 Yahveh habló a Moisés, diciendo:
2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas, y diles: Esta es la
orden que ha dado Yahveh:
3 Cualquier hombre de la casa de Israel que inmole buey, oveja o cabra dentro
del campamento, o fuera del mismo,
4 sin llevarlos a la entrada de la Tienda del Encuentro, para presentarlos
como ofrenda a Yahveh ante la Morada de Yahveh, será considerado reo de
sangre. Tal hombre ha derramado sangre y será exterminado de en medio de su
pueblo.
5 Por eso los israelitas presentarán al sacerdote, para Yahveh, a la entrada
de la Tienda del Encuentro, aquellas víctimas que suelen inmolar en el campo,
para que se ofrezcan como sacrificios de comunión.
6 El sacerdote derramará la sangre sobre el altar de Yahveh, a la entrada de
la Tienda del Encuentro, y quemará las grasas como calmante aroma para
Yahveh.
7 De este modo ellos ya no seguirán sacrificando sus sacrificios a los
sátiros tras los cuales estaban prostituyéndose. Decreto perpetuo será
éste para ellos de generación en generación.
8 Diles: Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que
residen en medio de ellos, que ofrezca holocausto o sacrificio,
9 y no lo traiga a la entrada de la Tienda del Encuentro para sacrificarlo en
honor de Yahveh, ese será exterminado de entre su parentela.
10 Si un hombre cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que
residen en medio de ellos, come cualquier clase de sangre, yo volveré mi
rostro contra el que coma sangre y los exterminaré de en medio de su pueblo.
11 Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer
expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con
la sangre se hace.
12 Por eso tengo dicho a los israelitas: "Ninguno de vosotros comerá
sangre; ni tampoco coma sangre el forastero que reside en medio de
vosotros."
13 Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en
medio de ellos, que cace un animal o un ave que es lícito comer, derramará
su sangre y la cubrirá con tierra.
14 Porque la vida de toda carne es su sangre. Por eso mando a los israelitas:
"No comeréis la sangre de ninguna carne, pues la vida de toda carne es
su sangre. Quien la coma, será exterminado."
15 Todo nativo o forastero que coma carne de bestia muerta o destrozada
lavará sus vestidos, se bañará en agua y quedará impuro hasta la tarde;
después será puro.
16 Si no los lava ni baña su cuerpo, cargará con su iniquidad.
Levítico 18
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a los israelitas, y diles: Yo soy Yahveh vuestro Dios.
3 No hagáis como se hace en la tierra de Egipto, donde habéis habitado, ni
hagáis como se hace en la tierra de Canaán a donde os llevo; no debéis
seguir sus costumbres.
4 Cumplid mis normas y guardad mis preceptos, caminando según ellos. Yo soy
Yahveh, vuestro Dios.
5 Guardad mis preceptos y mis normas. El hombre que los cumpla, por ellos
vivirá. Yo, Yahveh.
6 Ninguno de vosotros se acerque a una consanguínea suya para descubrir su
desnudez. Yo, Yahveh.
7 No descubrirás la desnudez de tu padre ni la desnudez de tu madre. Es tu
madre; no descubrirás su desnudez.
8 No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre; es la misma desnudez de
tu padre.
9 No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu
madre, nacida en casa o fuera de ella.
10 No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo o de la hija de tu hija,
pues es tu propia desnudez.
11 No descubrirás la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada
de tu padre, que es tu hermana.
12 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre; es carne de tu
padre.
13 No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre; es carne de tu
madre.
14 No descubrirás la desnudez del hermano de tu padre; no te acercarás a su
mujer; es la mujer de tu tío.
15 No descubrirás la desnudez de tu nuera, es la mujer de tu hijo; no
descubrirás su desnudez.
16 No descubrirás la desnudez de la mujer de tu hermano; es la desnudez de tu
hermano.
17 No descubrirás la desnudez de una mujer y la de su hija, ni tomarás la
hija de su hijo ni la hija de su hija para descubrir su desnudez; son tu
propia carne; sería un incesto.
18 No tomarás a una mujer juntamente con su hermana, haciéndola rival de
ella y descubriendo su desnudez mientras viva la primera.
19 Tampoco te acercarás a una mujer durante la impureza menstrual, para
descubrir su desnudez.
20 No te juntes carnalmente con la mujer de tu prójimo, contaminándote con
ella.
21 No darás ningún hijo tuyo para hacerlo pasar ante Mólek; no profanarás
así el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.
22 No te acostarás con varón como con mujer; es abominación.
23 No te unirás con bestia haciéndote impuro por ella. La mujer no se
pondrá ante una bestia para unirse con ella; es una infamia.
24 No os hagáis impuros con ninguna de estas acciones, pues con ellas se han
hecho impuras las naciones que yo voy a arrojar ante vosotros.
25 Se ha hecho impuro el país; por eso he castigado su iniquidad, y el país
ha vomitado a sus habitantes.
26 Vosotros, pues, guardad mis preceptos y mis normas, y nos cometáis ninguna
de estas abominaciones, ni los de vuestro pueblo ni los forasteros que residen
entre vosotros.
27 Porque todas estas abominaciones han cometido los hombres que habitaron el
país antes que vosotros, y por eso el país se ha llenado de impurezas.
28 Y no os vomitará la tierra por vuestras impurezas, del mismo modo que
vomitó a las naciones anteriores a vosotros;
29 sino que todos los que cometan una de estas abominaciones, ésos serán
exterminados de en medio de su pueblo.
30 Guardad, pues, mis observancias; no practicaréis ninguna de las costumbres
abominables que se practicaban antes de vosotros, ni os hagáis impuros con
ellas. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
Levítico 19
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: Sed santos, porque yo,
Yahveh, vuestro Dios, soy santo.
3 Respete cada uno de vosotros a su madre y a su padre. Guardad mis sábados.
Yo, Yahveh, vuestro Dios.
4 No os volváis hacia los ídolos, ni os hagáis dioses de fundición. Yo,
Yahveh, vuestro Dios.
5 Cuando sacrifiquéis a Yahveh un sacrificio de comunión, sacrificadlo de
modo que le seáis gratos.
6 La víctima se ha de comer el mismo día en que la inmoléis, o al día
siguiente; y lo que sobre hasta el día tercero, será quemado.
7 Si se come algo al tercer día, será un manjar corrompido; el sacrificio no
será grato.
8 El que lo coma, cargará con su iniquidad, porque ha profanado la Santidad
de Yahveh. Esa persona será extirpada de entre su parentela.
9 Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de tu
campo, ni espigues los restos de tu mies.
10 Tampoco harás rebusco de tu viña, ni recogerás de tu huerto los frutos
caídos; los dejarás para el pobre y el forastero. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
11 No hurtaréis; no mentiréis ni os defraudaréis unos a otros.
12 No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo,
Yahveh.
13 No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. No retendrás el salario
del jornalero hasta el día siguiente.
14 No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que
temerás a tu Dios. Yo, Yahveh.
15 Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al
grande: con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andes difamando entre los tuyos; no demandes contra la vida de tu
prójimo. Yo, Yahveh.
17 No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, para que
no te cargues con pecado por su causa.
18 No te vengarás ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo. Amarás
a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yahveh.
19 Guardad mis preceptos. No aparearás ganado tuyo de diversa especie. No
siembres tu campo con dos clases distintas de grano. No uses ropa de dos
clases de tejido.
20 Si un hombre se acuesta maritalmente con una mujer que es una sierva
perteneciente a otro, sin que haya sido rescatada ni liberada, será él
castigado, pero no con pena de muerte, pues ella no era libre.
21 El ofrecerá un carnero, su sacrificio de reparación para Yahveh, a la
entrada de la Tienda del Encuentro; será un carnero de reparación.
22 Con el carnero de reparación, el sacerdote hará expiación por él ante
Yahveh por el pecado que cometió, y se le perdonará su pecado.
23 Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales,
consideraréis impuro su fruto, como incircunciso; por tres años os serán
como incircuncisos y no se podrán comer.
24 Al cuarto año todos su frutos serán consagrados en fiesta de alabanza en
honor de Yahveh.
25 Y en el quinto año podréis comer de su fruto y almacenar en vuestro
provecho su producto. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
26 No comáis nada con sangre. No practiquéis encantamiento ni astrología.
27 No rapéis en redondo vuestra cabellera, ni cortes los bordes de tu barba.
28 No haréis incisiones en vuestra carne por los muertos; ni os haréis
tatuaje. Yo, Yahveh.
29 No profanarás a tu hija, prostituyéndola; no sea que la tierra se
prostituya y se llene de incestos.
30 Guardad mis sábados y respetad mi santuario. Yo, Yahveh.
31 No os dirijáis a los nigromantes, ni consultéis a los adivinos
haciéndoos impuros por su causa. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
32 Ponte en pie ante las canas y honra el rostro del anciano; teme a tu Dios.
Yo, Yahveh.
33 Cuando un forastero resida junto a ti, en vuestra tierra, no le molestéis.
34 Al forastero que reside junto a vosotros, le miraréis como a uno de
vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo; pues forasteros fuisteis vosotros
en la tierra de Egipto. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
35 No cometáis injusticia en los juicios, ni en las medidas de longitud, de
peso o de capacidad:
36 tened balanza justa, peso justo, medida justa y sextario justo. Yo soy
Yahveh vuestro Dios, que os saqué del país de Egipto.
37 Guardad todos mis preceptos y todas mis normas, y ponedlos en práctica.
Yo, Yahveh.
Levítico 20
1 Habló Yahveh a Moisés y dijo:
2 Dirás a los israelitas: Si un hombre cualquiera de entre los israelitas o
de los forasteros que residen en Israel entrega uno de sus hijos a Mólek,
morirá sin remedio; el pueblo de la tierra lo lapidara.
3 Yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y los exterminaré de en medio
de su pueblo, por haber entregado un hijo suyo a Mólek, haciendo impuro mi
santuario y profanando mi nombre santo.
4 Si el pueblo de la tierra cierra los ojos ante ese hombre que entregó uno
de sus hijos a Mólek, y no le da muerte,
5 yo mismo volveré mi rostro contra ese hombre y contra su familia, y lo
exterminaré de entre su pueblo, a él y a todos los que como él se
prostituyan tras Mólek.
6 Si alguien consulta a los nigromantes, y a los adivinos, prostituyéndose en
pos de ellos, yo volveré mi rostro contra él y lo exterminaré de en medio
de su pueblo.
7 Santificaos y sed santos; porque yo soy Yahveh, vuestro Dios.
8 Guardad mis preceptos y cumplidlos. Yo soy Yahveh, el que os santifico.
9 Quien maldiga a su padre o a su madre, será muerto sin remedio, pues ha
maldecido a su padre o a su madre; su sangre caerá sobre él.
10 Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, será muerto
tanto el adúltero como la adúltera.
11 El que se acueste con la mujer de su padre, ha descubierto la desnudez de
su padre; ambos morirán: caerá sobre ellos su sangre.
12 Si un hombre se acuesta con su nuera, ambos morirán; han hecho una
infamia: su sangre caerá sobre ellos.
13 Si alguien se acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han
cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos.
14 Si uno toma por esposas a una mujer y a su madre, es un incesto. Serán
quemados tanto él como ellas para que no haya tal incesto en medio de
vosotros.
15 El que se una con bestia, morirá sin remedio. Mataréis también la
bestia.
16 Si una mujer se acerca a una bestia para unirse a ella, matarás a la mujer
y a las bestia. Morirán; caerá sobre ellos su sangre.
17 Si alguien toma por esposa a su hermana, hija de su padre o hija de su
madre, viendo así la desnudez de ella y ella la desnudez de él, es una
ignominia. Serán exterminados en presencia de los hijos de su pueblo. Ha
descubierto la desnudez de su hermana: cargará con su iniquidad.
18 El que se acueste con mujer durante el tiempo de la reglas descubriendo la
desnudez de ella, ha puesto al desnudo la fuente de su flujo y ella también
ha descubierto la fuente de su sangre. Ambos serán exterminados de entre su
pueblo.
19 No descubras la desnudez de la hermana de tu madre ni de la hermana de tu
padre, porque desnudas su propia carne; por eso cargarán con su iniquidad.
20 El que se acueste con la mujer de su tío paterno, descubre la desnudez de
éste. Cargarán con su pecado; morirán sin hijos.
21 Si uno toma por esposa a la mujer de su hermano, es cosa impura, pues
descubre la desnudez de su hermano; quedarán sin hijos.
22 Guardad, pues, todos mis preceptos y todas mis normas, y cumplidlos; así
no os vomitará la tierra adonde os llevo para que habitéis en ella.
23 No caminéis según las costumbres de las naciones que yo voy a expulsar
ante vosotros; pues, porque han obrado así, yo estoy asqueado de ellas.
24 Pero a vosotros os he dicho: "Poseeréis su suelo, el que yo os daré
en herencia, tierra que mana leche y miel." Yo soy Yahveh, vuestro Dios,
que os ha separado de estos pueblos.
25 Habéis de hacer separación entre animales puros e impuros, y entre aves
impuras y puras; para que no os hagáis abominables, ni con animales ni con
aves, ni con lo que se arrastra por el suelo; porque os he separado todo eso
como impuro.
26 Sed, pues, santos para mí, porque yo, Yahveh, soy santo, y os he separado
de entre los pueblos, para que seáis míos.
27 El hombre o la mujer en que haya espíritu de nigromante o adivino, morirá
sin remedio: los lapidarán. Caerá su sangre sobre ellos.
Levítico 21
1 Dijo Yahveh a Moisés: Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y diles:
Nadie se haga impuro por el cadáver de alguno de los suyos,
2 como no sea pariente cercano suyo: la madre, el padre, el hijo, la hija, el
hermano,
3 una hermana virgen, que viva con él y no haya sido desposada aún; por ella
puede hacerse impuro.
4 Pues no debe hacerse impuro, siendo señor entre los suyos; se profanaría.
5 Los sacerdotes no se raparán la cabeza, ni se cortarán los bordes de la
barba, ni se harán incisiones en su cuerpo.
6 Santos han de ser para su Dios y no profanarán el nombre de su Dios, pues
son ellos los que presentan los manjares que se han de abrasar para Yahveh, el
alimento de su Dios; han de ser santos.
7 No tomarán por esposa a una mujer prostituta ni profanada, ni tampoco una
mujer repudiada por su marido; pues el sacerdote está consagrado a su Dios.
8 Le tendrás por santo, porque él es quien presenta el alimento de tu Dios;
por tanto será santo para ti, pues santo soy yo, Yahveh, el que os santifico.
9 Si la hija de un sacerdote prostituyéndose se profana, a su padre profana;
será quemada.
10 El sumo sacerdote, superior a sus hermanos, sobre cuya cabeza fue derramado
el óleo de la unción y que recibió la investidura para vestir los
ornamentos, no llevará desgreñada su cabellera ni rasgará sus vestidos,
11 ni se acercará a ningún cadáver; ni siquiera por su padre o por su madre
puede hacerse impuro.
12 No saldrá del santuario para no profanar el santuario de su Dios; pues
lleva sobre sí la consagración del óleo de la unción de su Dios. Yo,
Yahveh.
13 Tomará una virgen por esposa.
14 No se casará con viuda ni repudiada ni profanada por prostitución, sino
que tomará por esposa una virgen de entre su parentela.
15 No profanará su descendencia entre su pueblo, pues soy, yo, Yahveh, el que
lo santifico.
16 Yahveh habló a Moisés y dijo:
17 Habla a Aarón y dile: Ninguno de tus descendientes en cualquiera de sus
generaciones, si tiene un defecto corporal, podrá acercarse a ofrecer el
alimento de su Dios;
18 pues ningún hombre que tenga defecto corporal ha de acercarse: ni ciego ni
cojo ni deforme ni monstruoso,
19 ni el que tenga roto el pie o la mano;
20 ni jorobado ni raquítico ni enfermo de los ojos, ni el que padezca sarna o
tiña, ni el eunuco.
21 Ningún descendiente de Aarón que tenga defecto corporal puede acercarse a
ofrecer los manjares que se abrasan en honor de Yahveh. Tiene defecto; no se
acercará a ofrecer los manjares que se abrasan en honor de Yahveh. Tiene
defecto; no se acercará a ofrecer el alimento de su Dios.
22 Sin embargo, podrá comer el alimento de su Dios, las cosas sacratísimas,
y las sagradas;
23 mas no entrará hasta el velo ni se acercará al altar, porque tiene
defecto, para no profanar mi santuario, pues yo soy Yahveh, el que los
santifico.
24 Moisés dijo esto a Aarón y a sus hijos y a todos los israelitas.
Levítico 22
1 Habló Yahveh a Moisés y dijo:
2 Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de algunas ofrendas sagradas que
los israelitas me consagran, para no profanar mi santo nombre. Yo, Yahveh.
3 Diles: Cualquier descendiente vuestro, en todas las generaciones, que,
estando impuro, se acerque a las cosas sagradas que los israelitas consagran a
Yahveh, ése será exterminado de mi presencia. Yo, Yahveh.
4 Ningún descendiente de Aarón, que sea leproso o padezca flujo comerá de
las cosas sagradas hasta que se purifique. El que toque lo que es impuro por
un cadáver, o el que haya tenido un derrame seminal,
5 o el que haya tocado un bicho que le ha hecho impuro o a un hombre que le ha
hecho impuro con cualquier clase de impureza;
6 quien toque estas cosas, quedará impuro hasta la tarde, y no comerá de las
cosas sagradas, sino que lavará su cuerpo con agua;
7 puesto el sol, quedará limpio y podrá luego comer de las cosas sagradas,
pues son su alimento.
8 No comerá animal muerto o destrozado que le haga impuro. Yo, Yahveh.
9 Que guarden mis observancias, no sea que, cargados así de pecado, al
profanarlas mueran por ello. Yo, Yahveh, el que los santifico.
10 Ningún laico comerá de las cosas sagradas; ningún huésped del sacerdote
ni jornalero suyo comerá de las cosas sagradas.
11 Pero si un sacerdote con su dinero compra una persona, ésta podrá comer
de las cosas sagradas; y también el siervo nacido en la casa: ambos pueden
comer del pan del sacerdote.
12 La hija de un sacerdote, casada con un laico, no podrá comer de la ofrenda
reservada de las cosas sagradas.
13 Pero si la hija de un sacerdote queda viuda o es repudiada, y sin tener
prole vuelve a la casa de su padre, podrá comer del pan de su padre, como en
su juventud. Pero ningún laico comerá de él.
14 Quien, por inadvertencia, coma de cosa sagrada, la restituirá al
sacerdote, añadiendo un quinto de más.
15 No profanen, pues, las cosas sagradas de los israelitas, reservadas para
Yahveh,
16 porque al comerlas cargarían con una iniquidad que debe ser reparada. Yo
soy Yahveh, el que los santifico.
17 Yahveh habló a Moisés, diciendo:
18 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los israelitas y diles: Si alguno
de la casa de Israel, o de los forasteros residentes en Israel, en
cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, presenta una ofrenda que
como holocausto ofrece a Yahveh
19 para que os alcance favor, la víctima habrá de ser macho, sin defecto,
buey, oveja o cabra.
20 No ofrezcáis nada defectuoso, pues no os sería aceptado.
21 Si alguno ofrece a Yahveh ganado mayor o menor como sacrificio de
comunión, sea en cumplimiento de un voto, o como ofrenda voluntaria, ha de
ser una res sin defecto para alcanzar favor; no debe tener defecto alguno.
22 No presentaréis ante Yahveh animal ciego, quebrado, mutilado, ulcerado,
sarnoso o ruin; de ellos nada pondréis en el altar como manjar que se abrasa
para Yahveh.
23 Si es buey u oveja desproporcionado o enano, podréis presentarlo como
ofrenda voluntaria, pero no será aceptado en cumplimiento de voto.
24 No ofreceréis a Yahveh animal que tenga los testículos aplastados,
majados, arrancados o cortados. No hagáis est en vuestra tierra.
25 Y de esto nada recibiréis de la mano del extranjero como alimento de
vuestro Dios, porque su deformidad es un defecto; no os serán aceptados.
26 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
27 Cuando nazca un ternero, o un cordero, o cabrito, quedará siete días con
su madre; y desde el día octavo en adelante será grato como ofrenda de
manjar abrasado para Yahveh.
28 No inmoléis en el mismo día vaca u oveja juntamente con su cría.
29 Al sacrificar a Yahveh un sacrificio de alabanza, lo haréis de tal modo
que os sea aceptado.
30 Será comido en el mismo día, sin dejar nada de él hasta la mañana
siguiente. Yo, Yahveh.
31 Guardad mis mandamientos y cumplidlos. Yo, Yahveh.
32 No profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los
israelitas. Yo soy Yahveh, el que os santifica,
33 el que os ha sacado de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Yo,
Yahveh.
Levítico 23
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a los israelitas y diles: Solemnidades de Yahveh que convocaréis como
asambleas santas. Estas son mis solemnidades:
3 Seis días se trabajará, pero el séptimo día será de descanso completo,
reunión sagrada en que no haréis trabajo alguno. Será descanso de Yahveh
dondequiera que habitéis.
4 Estas son las solemnidades de Yahveh, las reuniones sagradas que
convocaréis en las fechas señaladas.
5 El mes primero, el día catorce del mes, entre dos luces, será la Pascua de
Yahveh.
6 El quince de este mes se celebrará la fiesta de los Ázimos en honor de
Yahveh. Durante siete días comeréis panes ázimos.
7 El día primero tendréis reunión sagrada; no haréis ningún trabajo
servil.
8 Ofreceréis durante siete días manjares abrasados a Yahveh. El séptimo
día celebraréis reunión sagrada; no haréis ningún trabajo servil.
9 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
10 Habla a los israelitas y diles: Cuando, después de entrar en la tierra que
yo os doy, seguéis allí su mies, llevaréis una gavilla, como primicias de
vuestra cosecha, al sacerdote,
11 que mecerá la gavilla delante de Yahveh, para alcanzaros su favor. El día
siguiente al sábado la mecerá el sacerdote.
12 Ese mismo día en que mecieres la gavilla, sacrificaréis un cordero de un
año, sin defecto, como holocausto a Yahveh,
13 junto con su oblación de dos décimas de flor de harina amasada con
aceite, como manjar abrasado de calmante aroma para Yahveh. Su libación de
vino será un cuarto de sextario.
14 No comeréis pan ni grano tostado ni grano tierno hasta ese mismo día,
hasta traer la ofrenda de vuestro Dios. Decreto perpetuo será éste de
generación en generación dondequiera que habitéis.
15 Contaréis siete semanas enteras a partir del día siguiente al sábado,
desde el día en que habréis llevado la gavilla de la ofrenda mecida;
16 hasta el día siguiente al séptimo sábado, contaréis cincuenta días y
entonces ofreceréis a Yahveh una oblación nueva.
17 Llevaréis de vuestras casas como ofrenda mecida dos panes, hechos con dos
décimas de flor de harina y cocidos con levadura, como primicias para Yahveh.
18 Juntamente con el pan ofreceréis a Yahveh siete corderos de un año, sin
defecto, un novillo y dos carneros: serán el holocausto para Yahveh además
de su ofrenda y sus libaciones, como manjar abrasado de calmante aroma para
Yahveh.
19 Ofreceréis también un macho cabrío como sacrificio por el pecado, y dos
corderos de un año como sacrificio de comunión.
20 El sacerdote los mecerá como ofrenda ante Yahveh, juntamente con el pan de
las primicias y con los dos corderos; serán consagrados a Yahveh y
pertenecerán al sacerdote.
21 Ese mismo día convocaréis una reunión sagrada; la celebraréis y no
haréis ningún trabajo servil. Decreto perpetuo será éste de generación en
generación dondequiera que habitéis.
22 Cuando cosechéis la mies de vuestra tierra, no siegues hasta el borde de
tu campo, ni espigues los restos de tu mies; los dejarás para el pobre y para
el forastero. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
23 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
24 Habla a los israelitas y diles: En el mes séptimo, el primer día del mes
será para vosotros de gran descanso, una fiesta conmemorativa con clamor de
trompetas, una reunión sagrada.
25 No haréis ningún trabajo servil, y ofreceréis manjares abrasados a
Yahveh.
26 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
27 Además el día décimo de este séptimo mes será el día de la
Expiación, en el cual tendréis reunión sagrada; ayunaréis y ofreceréis
manjares abrasados a Yahveh.
28 No haréis en ese mismo día ningún trabajo, pues es el día de
Expiación, en el que se ha de hacer la expiación por vosotros delante de
Yahveh, vuestro Dios.
29 El que no ayune ese día será exterminado de entre su pueblo.
30 Al que haga en tal día un trabajo cualquiera, yo lo haré perecer de en
medio de su pueblo.
31 No haréis, pues, trabajo alguno. Es decreto perpetuo, de generación en
generación, dondequiera que habitéis.
32 Será para vosotros día de descanso completo y ayunaréis; el día nueve
del mes, por la tarde, de tarde a tarde, guardaréis descanso.
33 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
34 Habla a los israelitas y diles: El día quince de ese séptimo mes
celebraréis durante siete días la fiesta de las Tiendas en honor a Yahveh.
35 El día primero habrá reunión sagrada y no haréis trabajo servil alguno.
36 Durante siete días ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. El día octavo
tendréis reunión sagrada y ofreceréis manjares abrasados a Yahveh. Habrá
asamblea solemne. No haréis trabajo servil alguno.
37 Estas son las solemnidades de Yahveh en las que habéis de convocar
reunión sagrada para ofrecer manjares abrasados a Yahveh, holocaustos y
oblaciones, víctimas y libaciones, cada cosa en su día,
38 sin contar los sábados de Yahveh, sin contar vuestros dones, sin contar
todos vuestros votos, sin contar todas vuestras oblaciones voluntarias, las
que ofrezcáis a Yahveh.
39 El día quince del séptimo mes, después de haber cosechado el producto de
la tierra, celebraréis la fiesta en honor de Yahveh durante siete días. El
primer día será de descanso completo e igualmente el octavo.
40 El primer día tomaréis frutos de los mejores árboles, ramos de palmeras,
ramas de árboles frondosos y sauces de río; y os alegraréis en la presencia
de Yahveh, vuestro Dios, por espacio de siete días.
41 Celebraréis fiesta en honor de Yahveh durante siete días cada año. Será
decreto perpetuo de generación en generación. En el séptimo mes la
celebraréis.
42 Durante siete días habitaréis en cabañas. Todos los naturales de Israel
morarán en cabañas,
43 para que sepan vuestros descendientes que yo hice habitar en cabañas a los
israelitas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
44 Moisés promulgó las solemnidades de Yahveh a los israelitas.
Levítico 24
1 Yahveh habló a Moisés, diciendo:
2 Manda a los israelitas que te traigan para el alumbrado aceite puro de oliva
molida, para alimentar continuamente la llama.
3 Aarón lo preparará fuera del velo del Testimonio, en la Tienda del
Encuentro para que arda de continuo ante Yahveh desde la tarde hasta la
mañana. Es decreto perpetuo para vuestros descendientes.
4 El colocará las lámparas sobre el candelabro puro que permanece ante
Yahveh.
5 Tomarás flor de harina, y cocerás con ella doce tortas, dos décimas para
cada una.
6 Las colocarás en dos filas, seis en cada fila, sobre la mesa pura en la
presencia de Yahveh.
7 Pondrás sobre cada fila incienso puro, que hará del pan un memorial,
manjar abrasado para Yahveh.
8 Se colocará en orden cada sábado en presencia continua ante Yahveh de
parte de los israelitas, como alianza perpetua.
9 Será de Aarón y de sus hijos, y lo comerán en lugar sagrado; porque lo
considerarás como cosa sacratísima, de los manjares que se abrasan para
Yahveh. Decreto perpetuo.
10 Había salido con los israelitas el hijo de una mujer israelita y de padre
egipcio. Cuando el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el
campo,
11 el hijo de la israelita blasfemó y maldijo el Nombre, por lo que le
llevaron ante Moisés. Su madre se llamaba Selomit, hija de Dibrí, de la
tribu de Dan.
12 Lo retuvieron en custodia hasta decidir el caso por sentencia de Yahveh.
13 Y entonces Yahveh habló a Moisés y dijo:
14 Saca al blasfemo fuera del campamento; todos los que lo oyeron pongan las
manos sobre su cabeza, y que lo lapide toda la comunidad.
15 Y hablarás así a los israelitas: Cualquier hombre que maldiga a su Dios,
cargará con su pecado.
16 Quien blasfeme el Nombre de Yahveh, será muerto; toda la comunidad lo
lapidará. Sea forastero o nativo, si blasfema el Nombre, morirá.
17 El que hiera mortalmente a cualquier otro hombre, morirá.
18 El que hiera de muerte a un animal indemnizará por él: vida por vida.
19 Si alguno causa una lesión a su prójimo, como él hizo así se le hará:
20 fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; se le hará la misma
lesión que él haya causado a otro.
21 El que mate un animal, indemnizará por él; mas el que mate a un hombre,
morirá.
22 Del mismo modo juzgarás al forastero y al nativo; porque yo soy Yahveh
vuestro Dios.
23 Habló entonces Moisés a los israelitas. Sacaron al blasfemo fuera del
campamento y lo lapidaron. Los israelitas hicieron como Yahveh había mandado
a Moisés.
Levítico 25
1 Habló Yahveh a Moisés en el monte Sinaí diciendo:
2 Habla a los israelitas y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo
voy a daros, la tierra tendrá también su descanso en honor de Yahveh.
3 Seis años sembrarás tu campo, seis años podarás tu viña y cosecharás
sus productos;
4 pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado
en honor de Yahveh: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña.
5 No segarás los rebrotes de la última siega, ni vendimiarás los racimos de
tu viña sin podar. Será año de descanso completo para la tierra.
6 Aun en descanso, la tierra os alimentará a ti, a tu siervo, a tu sierva, a
tu jornalero, a tu huésped. que residen junto a ti.
7 También a tus ganados y a los animales de tu tierra servirán de alimento
todos sus productos.
8 Contarás siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que el
tiempo de las siete semanas de años vendrá a sumar cuarenta y nueve años.
9 Entonces en el mes séptimo, el diez del mes, harás resonar clamor de
trompetas; en el día de la Expiación haréis resonar el cuerno por toda
vuestra tierra.
10 Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra
liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada
uno recobrará su propiedad, y cada cual regresará a su familia.
11 Este año cincuenta será para vosotros un jubileo: no sembraréis, ni
segaréis los rebrotes, ni vendimiaréis la viña que ha quedado sin podar,
12 porque es el jubileo, que será sagrado para vosotros. Comeréis lo que el
campo dé de sí.
13 En este año jubilar recobraréis cada uno vuestra propiedad.
14 Si vendéis algo a vuestro prójimo o le compráis algo, ved que nadie
dañe a su hermano.
15 Comprarás a tu prójimo atendiendo el número de años que siguen al
jubileo; u según el número de los años de cosecha, él te fijará el precio
de venta:
16 a mayor número de años, mayor precio cobrarás; cuantos menos años
queden, tanto menor será su precio, porque lo que él te vende es el número
de cosechas.
17 Ninguno de vosotros dañe a su prójimo, antes bien teme a tu Dios; pues yo
soy Yahveh vuestro Dios.
18 Cumplid mis preceptos; guardad mis normas y cumplidlas; así viviréis
seguros en esta tierra.
19 Y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta saciaros; y habitaréis
seguros en ella.
20 Si preguntáis: "¿Qué comeremos el año séptimo, puesto que no
podremos sembrar ni cosechar nuestros productos?" -
21 Yo os mandaré mi bendición en el año sexto, de modo que producirá para
tres años;
22 sembraréis el año octavo y seguiréis comiendo de la cosecha anterior
hasta el año noveno. Hasta que venga su cosecha, seguiréis comiendo de la
anterior.
23 La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que
vosotros sois para mí como forasteros y huéspedes.
24 En todo terreno de vuestra propiedad concederéis derecho a rescatar la
tierra.
25 Si se empobrece tu hermano y vende algo de su propiedad, su goel más
cercano vendrá y rescatará lo vendido por su hermano.
26 Si alguno no tiene goel, adquiera por sí mismo recursos suficientes para
su rescate;
27 calcule los años pasados desde la venta y devuelva al comprador la
cantidad del tiempo que falta; así volverá a su propiedad.
28 Pero si no halla lo suficiente para recuperarla, lo vendido quedará en
poder del comprador hasta el año jubilar, y en el jubileo quedará libre; y
el vendedor volverá a su posesión.
29 Si uno vendiere una vivienda en ciudad amurallada, su derecho a rescatarla
durará hasta que se cumpla el año de su venta; un año entero durará su
derecho de rescate.
30 En caso de no ser rescatada para él dentro de un año entero, la casa
situada en ciudad amurallada quedará a perpetuidad para el comprador y sus
descendientes y no quedará libre en el jubileo.
31 Mas las casas de las aldeas sin murallas que las rodeen serán tratadas
como los campos del país: hay derecho de rescate y en el año jubilar quedan
libres.
32 En cuanto a las ciudades de los levitas, los levitas tendrán siempre
derecho de rescate sobre las casas de las ciudades de su propiedad.
33 En el caso de que se haya de rescatar de mano de un levita, lo vendido -
una casa que es propiedad suya en la ciudad - quedará libre en el jubileo;
porque las casas de las ciudades de los levitas son su propiedad en medio de
los israelitas.
34 No pueden venderse los campos que rodean sus ciudades, pues son su
propiedad para siempre.
35 Si tu hermano se empobrece y vacila su mano en asuntos contigo, lo
mantendrás como forastero o huésped, para que pueda vivir junto a ti.
36 No tomarás de él interés ni usura, antes bien teme a tu Dios y deja
vivir a tu hermano junto a ti.
37 No le darás por interés tu dinero ni le darás tus víveres a usura.
38 Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para
daros la tierra de Canaán y ser vuestro Dios.
39 Si se empobrece tu hermano en asuntos contigo y tú lo compras, no le
impondrás trabajos de esclavo;
40 estará contigo como jornalero o como huésped, y trabajará junto a ti
hasta el año del jubileo.
41 Entonces saldrá de tu casa, él y sus hijos con él, volverá a su familia
y a la propiedad de sus padres.
42 Porque ellos son siervos míos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto;
no han de ser vendidos como se vende un esclavo.
43 No serás tirano con él, sino que temerás a tu Dios.
44 Los siervos y las siervas que tengas, serán de las naciones que os rodean;
de ellos podréis adquirir siervos y siervas.
45 También podréis comprarlos entre los hijos de los huéspedes que residen
en medio de vosotros, y de sus familias que viven entre vosotros, es decir, de
los nacidos en vuestra tierra. Esos pueden ser vuestra propiedad,
46 y los dejaréis en herencia a vuestros hijos después de vosotros como
propiedad perpetua. A éstos los podréis tener como siervos; pero si se trata
de vuestros hermanos, los israelitas, tú, como entre hermanos, no le
mandarás con tiranía.
47 Si el forastero o huésped que mora contigo adquiere bienes, y, en cambio,
tu hermano se empobrece en asuntos con él y se vende al forastero, al que
mora contigo, o a algún descendiente de familia de forastero,
48 después de haberse vendido le quedará el derecho al rescate: uno de sus
hermanos podrá rescatarlo.
49 Lo rescatará su tío paterno, o el hijo de su tío, o algún otro pariente
cercano suyo dentro de su familia, o, si alcanzan sus recursos, él mismo
podrá rescatarse.
50 Contará con su comprador los años desde el de la venta hasta el año
jubilar; y el precio se calculará en proporción de los años, valorando sus
días de trabajo como los de un jornalero.
51 Si faltan todavía muchos años, en proporción a ellos devolverá, como
precio de su rescate, una parte del precio de venta.
52 Si faltan pocos años hasta el jubileo, se le calculará en proporción a
ellos, y lo pagará como rescate,
53 como quien trabaja a jornal año por año. No permitas que se le trate con
tiranía ante tus ojos.
54 Si nos es rescatado por otros, quedará libre el año del jubileo, él y
sus hijos con él.
55 Porque a mí es a quien sirven los israelitas; siervos míos son, a quienes
yo he sacado del país de Egipto. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
Levítico 26
1 No os hagáis ídolos, ni pongáis imágenes o estelas, ni coloquéis en
vuestra tierra piedras grabadas para postraros ante ellas, porque yo soy
Yahveh vuestro Dios.
2 Guardaréis mis sábados, y respetaréis mi santuario. Yo, Yahveh.
3 Si camináis según mis preceptos y guardáis mis mandamientos, poniéndolos
en práctica,
4 os enviaré las lluvias a su tiempo, para que la tierra dé sus frutos y el
árbol del campo su fruto.
5 El tiempo de trilla alcanzará hasta la vendimia, y la vendimia hasta la
siembra; comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra
tierra.
6 Yo daré paz a la tierra y dormiréis sin que nadie os turbe; haré
desaparecer del país las bestias feroces, y la espada no pasará por vuestra
tierra.
7 Perseguiréis a vuestros enemigos; que caerán ante vosotros a filo de
espada.
8 Cinco de vosotros perseguiréis a cien, y cien de vosotros perseguiréis a
10.000; vuestros enemigos ante vosotros caerán a filo de espada.
9 Yo me volveré hacia vosotros. Yo os haré fecundos, os multiplicaré y
mantendré mi alianza con vosotros.
10 Comeréis de cosecha añeja y llegaréis a echar la añeja para dar cabida
a la nueva.
11 Estableceré mi morada en medio de vosotros y no os rechazaré.
12 Me pasearé en medio de vosotros, y seré para vosotros Dios, y vosotros
seréis para mí un pueblo.
13 Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué del país de Egipto, para que no
fueseis sus esclavos; rompí las coyundas de vuestro yugo y os hice andar con
la cabeza erguida.
14 Pero si no me escucháis y no cumplís todos estos mandamientos;
15 si despreciáis mis preceptos y rechazáis mis normas, no haciendo caso de
todos mis mandamientos y rompiendo mi alianza,
16 también yo haré lo mismo con vosotros. Traeré sobre vosotros el terror,
la tisis y la fiebre, que os abrasen los ojos y os consuman el alma.
Sembraréis en vano vuestra semilla, pues se la comerán vuestros enemigos.
17 Me volveré contra vosotros y seréis derrotados ante vuestros enemigos; os
tiranizarán los que os aborrecen y huiréis sin que nadie os persiga.
18 Si ni aun con esto me obedecéis, volveré a castigaros siete veces más
por vuestros pecados.
19 Quebrantaré vuestra orgullosa fuerza y haré vuestro cielo como hierro y
vuestra tierra como bronce.
20 Vuestras fuerzas se consumirán en vano, pues vuestra tierra no dará sus
productos ni el árbol del campo sus frutos.
21 Y si seguís enfrentándoos conmigo y no queréis oírme, volveré a
castigaros siete veces más a causa de vuestros pecados.
22 Soltaré contra vosotros las fieras salvajes, que os privarán de vuestros
hijos, exterminarán vuestro ganado y os reducirán a unos pocos, de modo que
vuestros caminos queden desiertos.
23 Si aun con esto no os corregís ante mí, sino que seguís enfrentándoos
conmigo,
24 también yo me enfrentaré con vosotros, y os azotaré yo mismo siete veces
más por vuestros pecados.
25 Traeré sobre vosotros la espada vengadora de la alianza. Os reuniréis
entonces en vuestras ciudades, pero yo enviaré la peste en medio de vosotros
y seréis entregados en manos del enemigo.
26 Cuando yo os retire el bastón del pan diez mujeres cocerán todo vuestro
pan en un solo horno, y os lo darán tan medido que comeréis y no os
saciaréis.
27 Si con esto no me obedecéis y seguís enfrentándoos conmigo,
28 yo me enfrentaré a vosotros con ira, y os castigaré yo mismo siete veces
más por vuestros pecados.
29 Comeréis la carne de vuestros hijos y la carne de vuestras hijas
comeréis.
30 Destruiré vuestros altos, abatiré vuestros altares de incienso,
amontonaré vuestros cadáveres sobre los cadáveres de vuestros ídolos, y yo
mismo os aborreceré.
31 Reduciré vuestras ciudades a ruina y devastaré vuestros santuarios, no
aspiraré ya más vuestros calmantes aromas.
32 Yo asolaré la tierra, y de ello quedarán atónitos vuestros mismos
enemigos al venir a ocuparla.
33 A vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré la espada en
pos de vosotros. Vuestra tierra será un yermo y vuestras ciudades una ruina.
34 Entonces pagará la tierra sus sábados, durante todos los días que esté
desolada mientras vosotros estéis en el país de vuestros enemigos; entonces
sí que descansará la tierra y pagará sus sábados.
35 Durante todo el tiempo de la desolación descansará, por lo que no pudo
descansar en vuestros sábados cuando habitabais en ella.
36 A los que quedaren de vosotros, les infundiré pánico en sus corazones, en
el país de sus enemigos; el ruido de una hoja caída los ahuyentará, huirán
como quien huye de la espada, y caerán sin que nadie los persiga.
37 Se atropellarán unos a otros, como delante de la espada, aunque nadie los
persiga. No podréis teneros en pie en presencia de vuestros enemigos.
38 Pereceréis entre las naciones, y os devorará el país de vuestros
enemigos.
39 Y quienes de vosotros sobrevivan, se pudrirán a causa de su iniquidad en
los países de vuestros enemigos; por las iniquidades de sus padres unidas a
las suyas, se pudrirán.
40 Entonces confesarán su iniquidad y la iniquidad de sus padres, en la
rebeldía con que se rebelaron contra mí; y aun más, porque se enfrentaron
conmigo.
41 También yo me enfrentaré con ellos y los llevaré al país de sus
enemigos. Entonces se humillará su corazón incircunciso y aceptarán el
castigo de su iniquidad.
42 Y yo me acordaré de mi alianza con Jacob, y de mi alianza con Isaac; y
recordaré mi alianza con Abraham; y recordaré la tierra.
43 Pero la tierra será antes abandonada por ellos y pagará sus sábados,
mientras quede desolada con su ausencia; pero ellos también pagarán el
castigo de su iniquidad, por cuanto desecharon mis normas y su alma aborreció
mis preceptos.
44 A pesar de todo, cuando estén ellos en tierra enemiga, no los desecharé
ni los aborreceré hasta su total exterminio, anulando mi alianza con ellos,
porque yo soy Yahveh, su Dios;
45 me acordaré, en su favor, de la alianza hecha con sus antepasados, a
quienes saqué de la tierra de Egipto, ante los ojos de las naciones, para ser
su Dios, yo Yahveh.
46 Estos son los preceptos, normas y leyes que Yahveh estableció entre él y
los israelitas en el monte Sinaí, por medio de Moisés.
Levítico 27
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo;
2 Habla a los israelitas y diles: Si alguien quiere cumplir ante Yahveh un
voto relativo al valor de tasación de una persona,
3 si se trata de un varón de veinte a sesenta años, el valor se estimará en
cincuenta siclos de plata, en siclos del santuario.
4 Mas si se trata de una mujer, el valor será de treinta siclos.
5 De los cinco a los veinte años el valor será: para varón, veinte siclos;
para mujer, diez siclos.
6 De un mes hasta la edad de cinco años, el valor será: para niño, cinco
siclos de plata; para niña, tres siclos de plata.
7 De sesenta años en adelante el valor será: para varón, quince siclos;
para mujer, diez siclos.
8 Si uno es tan pobre que no puede pagar esta valoración, presentará la
persona al sacerdote, el cual estimará su valor; el sacerdote la valuará en
proporción a los recursos del oferente.
9 Si se trata de un animal que se puede ofrecer a Yahveh como ofrenda, todo lo
que se entregue así a Yahveh será cosa sagrada.
10 No se cambiará ni se sustituirá bueno por malo, ni malo por bueno; y si
se sustituye un animal por otro, tanto el permutado como su sustituto serán
cosa sagrada.
11 Mas si se trata de un animal impuro, de los que no se pueden ofrecer como
ofrenda a Yahveh, se presentará el animal al sacerdote,
12 el cual lo tasará según sea bueno o malo; y se estará a su tasación.
13 Si uno quiere rescatarlo, añadirá un quinto más a su valuación.
14 Si alguno consagra su casa, como cosa sagrada, a Yahveh, el sacerdote la
tasará, según sea buena o mala. Conforme a la tasación del sacerdote, así
se fijará.
15 Si el que consagró la casa desea rescatarla, añadirá la quinta parte al
precio de su tasación, y será suya.
16 Si uno consagra parte del campo de su propiedad a Yahveh, será estimado
según su sembradura, a razón de cincuenta siclos de plata por cada carga de
cebada de sembradura.
17 Si él consagró su campo durante el año del jubileo se atenderá a esta
tasación.
18 Pero si consagra su campo después del jubileo, el sacerdote calculará su
precio a razón de los años que quedan hasta el año del jubileo; y lo
descontará de la tasación.
19 Si el que consagró el campo desea rescatarlo, añadirá la quinta parte al
precio de la tasación, y será suyo.
20 Pero si nos rescata el campo, y éste se vende o otro, el campo no podrá
ser rescatado en adelante.
21 Ese campo, cuando quede libre en el jubileo, será consagrada a Yahveh como
campo de anatema y será propiedad del sacerdote.
22 Si alguno consagra a Yahveh un campo que compró y que no forma parte de su
propiedad,
23 el sacerdote calculará el importe de su valor hasta el año del jubileo; y
él pagará ese mismo día la suma de la tasación como cosa sagrada de
Yahveh.
24 El año del jubileo volverá el campo al vendedor, al que pertenece como
propiedad de la tierra.
25 Toda tasación se hará en siclos del santuario; veinte óbolos equivalen a
un siclo.
26 Nadie, sin embargo, podrá consagrar los primogénitos de su ganado que ya,
por ser tales, pertenecen a Yahveh. Sean del ganado mayor o del menor,
pertenecen a Yahveh.
27 Si se trata de un animal impuro, y lo quiere rescatar según la tasación,
añadirá la quinta parte al precio; pero si no es rescatado, será vendido,
conforme a la tasación.
28 Nada de lo que a uno pertenece - hombre, animal o campo de su propiedad -
que haya sido consagrado a Yahveh con anatema podrá venderse ni rescatarse.
Todo anatema es cosa sacratísima para Yahveh.
29 Ningún ser humano consagrado como anatema podrá ser rescatado; deberá
morir.
30 El diezmo entero de la tierra, tanto de las semillas de la tierra como de
los frutos de los árboles, es de Yahveh; es cosa sagrada de Yahveh.
31 Si alguno quiere rescatar parte de su diezmo, añadirá la quinta parte de
su valor.
32 Todo diezmo de ganado mayor o menor, es decir, cada décima cabeza que pasa
bajo el cayado, será cosa sagrada de Yahveh.
33 No se escogerá entre animal bueno o malo, ni se le puede sustituir; y si
se hace cambio, tanto el animal permutado como su sustituto serán cosas
sagradas; no podrán ser rescatados.
34 Estos son los mandamientos que Yahveh encomendó a Moisés para los hijos
de Israel en el monte Sinaí.