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Lee Esto En La
Biblia:
Salmo 103 y Mateo 8,1-17
Un Versículo Para
Memorizar:
Llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero,
para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la
justicia;
y por cuya herida fuisteis sanados. 1 Pedro 2,24
Después Charlar Sobre
Esto:
Fíjate en la lista de quien puede ministrar sanidad. ¿Dónde
te encuentras en la lista?
¿Hay algo que te frena ahora?
Algo Que Hacer Antes De
La Próxima Vez:
Pide al Señor que te guíe a unos enfermos y estáte preparado
para responder cuando lo haga. En
compasión, vete a ellos, y aún si no creen personalmente
ofréceles la oportunidad de ser sanados en el nombre de
Jesús.
Trabajo Escrito Del
Nivel De Diploma:
De los evangelios, escribe una lista de las sanidades que
encuentres,
anotando la gente diferente, sus circunstancias y métodos
distintos que Jesús usó.
Meditar Sobre Este
Versiculo:
Hechos 14,8-10
-
No dejes de
pasar este estudio a otros. No te olvides de orar
-
y preparar
bien antes añadiendo vida con tus propias ilustraciones
Soy
El Señor Que Te Sana
Mateo 9,35 dice que
Jesús fue predicando, enseñando y sanando los enfermos. Según
Juan 14,12 alguien que tenga fe en Jesús hará lo mismo y aún
más. Pablo dice en Romanos 15,19 que había llenado la zona con
el evangelio por su palabra, su obra, señales y maravillas".
Jesús manda a sus
discípulos que sanen al enfermo no sólo orar por él. Muchos
creyentes en todo del mundo testifican hoy cómo el Señor les ha
sanado espiritualmente, o físicamente, en emociones, matrimonios
o finanzas. La meta del Señor es que estemos completos en
cuerpo, alma y espíritu.
Encuentras Sanidad En Todo La Biblia
Si clavaras una aguja en
casi cualquiera página de la Biblia la palabra gotearía con el
amor y la sanidad de Dios.
La enfermedad procedió
de la caída, pero desde el principio Dios prometió su salvación
y gracia. Génesis 3.15; 21.
En Éxodo 3,7 encontramos
que Dios ve lágrimas y sufrimientos. Se compromete profundamente
a hacer algo por medio de un hombre obediente.
En Éxodo 15,22-26 Dios
se revela por primera vez como el Señor que sana. Mostró a
Moisés un trozo de madera como un tipo de la Cruz e igual si
tiramos esa madera en nuestras propias aguas amargas se volverán
dulces.
En Números 21,49 por su
propia culpa la gente fue mordida por serpientes. En su gracia
el Señor les instruye mirar arriba en lugar de fijarse en la
herida y así vivirán. En la misma manera Hebreos 12,2 nos
aconseja poner los ojos en Jesús, es decir no fijarnos tanto en
la diagnosis. No somos camaleones que pueden mirar a dos lugares
a la vez así que debemos escoger en que lugar vamos a
concentrarnos, en la diagnosis o en la promesa de Dios.
Job perseveró en un
sufrimiento terrible e inexplicable hasta que al final fue
sanado y doblemente bendecido. Job 42
David escribe que uno de
los muchos beneficios del Señor es que sana todas nuestras
enfermedades. Salmo 103,15
Malaquías dice que el
Señor tiene sanidad en sus alas. Malaquías 4,2.
Jesus
Hizo La Voluntad De Su Padre
Hebreos 10.9. Hay 26
ejemplos diferentes de como Jesús sanó a los enfermos, que nos
muestran la voluntad del Padre. Ve lección 8 Señales y
Maravillas en la lista.
En la Biblia hay 3
hombres fieles que testifican, confirmando que Jesús sana:
-
Isaías el profeta
señaló a Jesús siglos antes de su venida. Debes leer lo que
profetizó, Isaías 53,4-6
-
Mateo vio con sus
propios ojos lo que pasó y dijo que la profecía de Isaías se
cumple en Jesús. Mateo 8,17
-
Pedro mira hacía
atrás a Jesús y dice también que se ha cumplido la profecía.
Ve a 1 Pedro 2,24
¿Dónde Se
Encuentra Mi Sanidad?
El evangelio es
sencillo, sobrenatural, centrado sobre Cristo y fijo para
siempre. No ves que la palabra de Dios dice que nuestra
sanidad fue lograda por Jesús en la Cruz, hace 2.000 años.
Por eso miramos atrás para encontrar nuestra sanidad, no
hacía el futuro. Vemos a Jesús, creemos, recibimos, damos
gracias por fe, y descansamos, dejando que el Señor obre
como lo vea mejor.
¿Un
Solo Don O Dones Para Todos?
1 Corintios 12,9 enseña
que el Espíritu da dones de sanidades en favor de los enfermos.
Dones de sanidades son palabras plurales. No se trata de un don
singular de sanidad que tiene una sola persona, aunque es claro
que unos tendrán más fe y unción para ministrar sanidades que
otros.
Todos
Podemos Sanar a Los Enfermos
Quizás pienses que tu fe
es demasiado pequeña, pero no sabes que todos podemos ministrar
sanidades por la gracia de Dios que tenemos dentro de nuestro
llamado y ministerio, antes de confiar en nuestro nivel personal
de fe.
-
¿Quién Puede
Ministrar La Sanidad?
Apóstoles grandes, ve 2 Cor. 12,2
Pastores buenos, Ezequiel 34,4
Evangelistas ardientes, Hechos 8,7
Maestros serios, Marcos 16,20
Profetas de Dios, ve 1 Reyes 17,21
Ancianos, ve Santiago 5,14
Diáconos, ve Hechos 6,5
Creyentes ordinarios, Marcos 16,17
Cómo
Ministrar Sanidades
Con la dirección, los
impulsos de Dios y su ayuda puedes ministrar al enfermo en
cualquier parte y en todo tiempo, no sólo en el culto o en
reuniones evangelísticas.
-
Es importante odiar
la enfermedad.
-
Tienes que amar a la
gente tanto que siempre ofreces ministrarles sanidad.
-
En todo momento que
sea posible enseña a la gente como creer y orar por si
mismos, o si no es posible entonces préstales tu fe y tiempo
en oración.
-
Siempre invita al
Espíritu, Hechos 3,6
-
Pide al Señor que te
enseñe cómo orar, p/ej. ¿es una enfermedad o un demonio que
aflige a la persona?
-
Siempre ata todo
poder satánico detrás de la situación en el nombre de Jesús.
-
No tengas miedo de
orar contra la raíz de la enfermedad, mandando que se vaya
en el nombre de Jesús, porque el Señor corta la raíz con el
hacha.
-
Suelta el poder de
Dios por oración, y por la imposición de manos y ungiendo
con aceite. Marcos 6,13
-
Persevera y sigue
hasta que tengáis la victoria. Incluso Jesús tuvo que orar
por un hombre más que una vez.
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