Pa´ Lante

  •  Pa´ Lante

    Romanos 8,35]
    ”¿Quién nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la persecución o el hambre, o la falta de ropa, o el peligro, o la muerte?

    Queridos hermanos,

    Una de las verdades más importantes que debes entender es que el ayer se terminó anoche.  Quiero pedirte que entiendas este principio para que Dios pueda completar la obra que ha empezado en ti y que debe concluir. 

     Dios es el Dios de las grandes creaciones y tu eres su más grande creación. Yo no estoy exagerando  ni manipulando sus emociones. Sólo hay que mirar a nuestro alrededor y ver todo lo que existe y que ha sido creado por Él. Él es el creador, Él es el fabricante. Él no anda inventando con las cosas ni mucho menos con tu vida ni con la mía, pues tu y yo somos su máxima creación.  Para que el plan de bendición que Dios ha determinado para tu vida comience a correr, tú debes utilizar tu pasado como un trampolín para lanzarse y no como una hamaca para mecerte. 

     Aprender de tus errores y de tus fracasos en lugar de amargarse y detenerse por ellos. Es posible que hayas tenido malos momentos en el pasado. Es posible que hayas tenido que vivir grandes momentos de soledad y de desilusión por personas que no correspondieron a la entrega y fidelidad que tu demostraste. Probablemente el día de ayer mismo fue terrible para ti pues parece que tus caminos no van a ninguna parte.

     Tal vez te encuentras desempleado; probablemente tu familia ha sido una película de terror donde el miedo y la violencia han llevado la iniciativa. Puede ser que hayas fracasado una y otra vez en el amor y a esta altura todavía te encuentras en una soledad terrible. Puede que hasta la depresión ya haya ganado un gran terreno en tu mente y corazón y ya no tengas deseos de emprender nada. Pues en este momento yo te digo que el plan que Dios tiene para ti es más grande que tus desilusiones, más grande que tus derrotas, más grande que tus fracasos. Él es el que tiene la llave para abrir las puertas que a ti se te han cerrado: “El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra…” (Apocalipsis 3, 7).

     La Sagrada Escritura declara que Jesucristo es el Santo y el Verdadero, el que no miente y que Él tiene en sus manos la llave para abrir cada una de las puertas que a ti se te han podido cerrar. Esa llave está lista para entrar en cada cerrojo de cada una de esas puertas que tú sientes que no se abren, para que puedas pasar como un triunfador. Pero aquí está el detalle. Dios puede abrir y quiere abrir cada una de esas puertas, pero no puede hacer que tú pases por ellas. Tú tienes que levantarte de tus fracasos y de tus complejos y comenzar a caminar con esperanzas nuevas cada día. Tienes que tomar la decisión de comenzar a esperar cosas buenas de parte de Dios y no seguir dejando que tus remordimientos tomen el lugar de sus sueños.

     Tu mente tiene que estar enfocada más tiempo en sueños y menos tiempo en remordimientos y errores. Decide superarse y romper con tiempos de pecado y de errores. Tu puedes comenzar de nuevo con la ayuda de Jesucristo.

     Dame un año de tu vida desde este momento yendo a una iglesia donde se predique la Palabra de Dios, desempolvando tu Biblia o comprándola si no la tienes, leyendo la palabra de dios asiduamente, uniéndote a algún grupo de oración, participando de la Eucaristía, orando con fervor cada día desde lo profundo de tu corazón, esperando cosas buenas de parte de Dios. Te garantizo que comenzarás a ver cosas que antes no veía, porque comenzarás a ejercitar el músculo de la fe, y la fe mueve hasta la montaña más grande y pesada que tu pueda tener. 

     Pero tienes que ser responsable en esta tarea. No puedes dejar el tiempo de Dios por ninguna otra cosa. Entiéndelo: “Tu futuro contiene más felicidad que todos los recuerdos amargos que tu pueda recordar”.

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