Cuando
acabó de hablar, dijo a Simón: “Boga mar adentro, y echad
vuestras redes para pescar.” Simón le respondió: “Maestro, hemos
estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, por
tu palabra, echaré las redes.” y, haciéndolo así, pescaron gran
cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse”
(Lc 5,4-6).
Pedro y los
primeros compañeros confiaron en la palabra de Cristo y echaron
las redes
”Y,
haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las
redes amenazaban romperse“ (Lc 5,6).
Juan Pablo
II, hizo suyo el mandato de Jesucristo a los apóstoles lanzando
a cada uno de nosotros: “Remar Mar dentro” asumiendo así esta
tarea en nuestra mente y sobre todo en nuestro corazón:
1.
Recordando el pasado
2. Viviendo con Pasión el presente
3. Abriéndonos al futuro con confianza
Nosotros
como evangelizadores estamos llamados a remar mar adentro a
acoger la palabra del Señor y responder: Si acepto , y cumpliré
con la gran comisión:
“Id al
mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación” (Mc
16,15).
Que
maravilloso es tener la seguridad a través de su palabra que no
estamos solos , Jesús nos hace esta promesa:
“Yo
estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”
(Mt 28,20).
Estas
palabras a través del Espíritu santo nos mueve a sacar un
renovado impulso que nos lleve a evangelizar y preguntarnos en
estos tiempos:
¿Qué
hemos de hacer hermanos? (Hch 2,37).
A esta
pregunta respondemos:
- Asumir esta tarea de remar mar adentro con un confiado
optimismo.
- Coger
con alegría un programa que ya existe El Evangelio que se
centra en Cristo mismo al que hay que conocer, amar e imitar
para vivir en él y transformar con él la historia.
-
Reconocer nuestra debilidad
y nuestras grandezas sin MIEDO como dice el
Papa Benedicto XVI: “Esto es obra de Dios, de escoger a un
siervo insuficiente para su viña”.
"SIN MIEDO"
significa:
a.
Tener disponibilidad inmediata a las cosas
de Dios.
b. Confianza en que él hará la obra.
c. Aceptar con alegría, gozo y fidelidad.
-
Tener
“Escuelas de Oración”.
Nuestras comunidades tienen que llegar a ser auténticas
escuelas de oración es decir: de alabanza, adoración,
escucha y vivencia hasta el “arrebato del corazón”: una
oración intensa abriendo el corazón al amor de Dios, lo abre
también al amor de los hermanos y nos hace capaces de
construir la historia según el designio de Dios.
- Testigos del Amor :
“En esto reconocerán todos que sois discípulos míos si os
tenéis amor a los otros” (Jn 13,35).
HOY
TU TIENES QUE REMAR MAR ADENTRO A TRAVÉS DE UNA NUEVA
EVANGELIZACIÓN EFICAZ
Para dar
una Nueva Evangelización y sea eficaz necesitamos
examinarnos y responder:
¿Cómo
puedo pagar al Señor todo el bien que me ha hecho? (Sal
114,2).
Y
responderemos:
”Gratis lo recibieron, denlo gratis” (Mt 10,8).
Para que
sea eficaz la evangelización tenemos:
- Asumir tu respuesta a través del evangelio: "Gratis lo
recibieron, denlo gratis” (Mt 10,8).
- Ser o
ser Testigos vivos.- Pues la tarea evangelizadora necesita
de testigos, de hombres y mujeres que habiéndose encontrado
con Jesucristo y habiendo renovado su vida por ese
encuentro, QUIEREN invitar a otros a vivir la misma
experiencia.
- Tener
como meta la santidad.- No es practicable solo por algunos
“genios” Los caminos de la santidad son múltiples y
adecuados a la vocación de cada uno.
- Mirar
a Cristo.- En este mar de mundo que muchas veces nos infunde
temor, causa confusión, no quitar la mirada del Señor.
MIRAR A JESUS: Es mirarlo con atención ,profundamente,
asombrados como los discípulos de Emaús:
- Descubrir lo que es invisible a los ojos.
- Descubrir el amor profundo y gratuito de Dios
dándonos su vida en la EUCARISTIA
- Dejarnos cautivar por él en la EUCARISTIA
- Mirarlo en los hermanos que tenemos que llegar, ver
a Cristo en ellos
-
Hablar
más de Cristo (EIA 67).
Que su Nombre y su persona sea conocida como medida de todo,
sacando de él la fuerza y la luz para comprometernos
totalmente en la vida cristiana.
-
“Queremos ver a Jesús”. los hombres de
nuestro tiempo, piden a los creyentes de hoy no solo
“Hablar” de Cristo, sino en cierto modo hacérselo “ver” y
dicen como el evangelio:
“QUEREMOS VER A JESÚS” (JN 12,21) significa:
-
En La Palabra de Dios.-donde nos abrimos a la acción el
Espíritu (Jn15,26)
Alimentémonos de la Palabra para ser “servidores de la
palabra” en el compromiso de la evangelización y lo
anunciemos gozosamente.
- Testimonio de los apóstoles.-que tuvieron la experiencia
viva de Cristo, la Palabra de vida, lo vieron con sus
ojos, lo escucharon con sus oídos y los tocaron con sus
manos (Jn 1,1).
- No
dejarse llevar por la pereza.
- Comunión Espiritual.
- Es la Capacidad de sentir al hermano de fe en el unidad
profunda del cuerpo místico y por tanto como “uno que me
pertenece” para saber compartir sus alegrías y
sufrimientos y atender sus necesidades, ofrecer una
verdadera y profunda amistad.
- Es ver ante todo lo que hay de positivo en el otro para
acogerlo y valorarlo como regalo de Dios “UN DON DE DIOS
PARA MI”
- Rechazar: ganas de hacer carrera, desconfianza, y
envidias.(sino serán máscaras de comunión).
Que Jesús
vivo nos acompañe en nuestro camino, dejándose reconocer como a
los discípulos de Emaús y pueda abrirse nuestros ojos y
reconocerlo en nuestros hermanos para llevarles el gran anuncio
de modo que la pesca que hará el Señor a través de nosotros será
en abundancia y les podremos decir:
“HEMOS VISTO
AL SEÑOR” (Jn 20,25).
BIBLIOGRAFÍA:
NOVO
MILLENNIO INEUNTE, Juan Pablo II